En estos tiempos recorremos y apreciamos las zonas arqueológicas de Yucatán, estos destinos turísticos datan desde hace miles de años. Apreciamos los majestuosos decorados de los edificios, les tomamos fotografías en diferentes ángulos y son los escenarios ideales para que nos tomen fotos cuando las visitamos. Sin duda, la civilización maya reflejó parte de su riqueza arquitectónica en sus pirámides. La arquitectura maya es apreciada por su complejidad, cuando se construyeron los templos no se contaba con maquinaria sofisticada y con la tecnología que hoy en día existe para llevar a cabo las labores constructivas.

Mientras recorrías estos lugares, de seguro pensaste: ¿Cómo construían los mayas sus pirámides?  Cabe recalcar que una gran mayoría de los sitios arqueológicos que podemos visitar en la actualidad pertenecen a los períodos del Clásico Tardío y Clásico Terminal, épocas donde la construcción alcanzó su máximo apogeo. Los mayas tenían un modelo geométrico llamado “canamayté” que les permitió construir sus templos y pirámides al inspirarse de los patrones geométricos que se encuentran en la piel de la serpiente de cascabel, considerado un animal sagrado en la cultura maya.

  • ¿Qué materiales usaban los mayas?

Una gran parte de las pirámides se conformaban de piedra tallada intricada con el propósito de concebir un diseño escalonado. La arquitectura maya tiene ciertas características naturales, es decir, algunas ciudades que hay en las planicies de piedra caliza del norte de Yucatán, se convirtieron en grandes municipios en expansión, mientras que otras fueron edificadas en las colinas de Usumacinta (Guatemala) por que se emplearon los altillos naturales de la topografía para construir los templos. Los mayas no comenzaban la construcción de los templos de un momento a otro, ya que dependía de la ubicación, la disponibilidad de recursos naturales como el agua que extraían de los cenotes. Cuando comenzaban las labores de edificación, las ciudades crecían y posteriormente se conectaban con grandes plazas y con numerosas plataformas con subestructuras en casi todas las edificaciones. Dicha conexión era mediante de caminos blancos llamados “sacbés”.

El material que usaban los mayas era el estuco que fabricaban con piedra caliza cocida y mezclada con pegamento orgánico extraído del árbol endémico de Petén conocida como “holol”, una mezcla de cal y sascab (polvo en piedra), un mineral natural similar a la piedra caliza que no requería de cocerse.

  • ¿Cuáles eran las características de las pirámides?

Estas estructuras de dimensiones grandes, eran cubiertas de estuco. Los edificios eran adornados con cresterías y mascarones talladas en piedra y estuco, por lo general se pintaban en color rojo. Gracias a la inmensa cantidad de piedra caliza que había, permitía con facilidad la extensión de los palacios y las pirámides, las últimas mencionadas no se construían con grandes bloques, sino de pequeños bloques rectilíneos encima de un centro de relleno. Sobre los templos antiguos se levantaban templos nuevos.

La Séptima Maravilla del Mundo, Chichen Itzá, es la segunda zona arqueológica más visitada de México, solo después de Teotihuacán. Sus edificios llaman demasiado la atención de turistas nacionales e internacionales por su complejidad y por su exactitud, debido a que durante los equinoccios de primavera y otoño se puede ver el descenso de la serpiente emplumada Kukulkán “El Castillo”. A pesar de que mide 30 metros de alto, este templo se destaca por sus simbolismos astronómicos y calendáricos. Sus 4 escalinatas en cada lado de la pirámide poseen 91 escalones, si se multiplica ese número por 4, da como resultado 364 escalones, y si se suma la parte más alta, en total son 365, el mismo número de días que tiene nuestro calendario al igual que el calendario maya “Haab”. En Chichén Itzá se combinan 2 estilo arquitectónicos: el maya con similitudes al estilo Puuc tardío y el maya tolteca. En las decoraciones se puede apreciar jaguares, serpientes, águilas y Chac Mool.

Por su parte, Uxmal y los demás yacimientos arqueológicos de la zona Puuc fueron estratégicamente edificados con chultunes, cisternas mayas donde almacenaban agua de las lloviznas porque en esa región no había cenotes para abastecerse del preciado líquido. En las pirámides de los asentamientos prehispánicos predomina el estilo Puuc conformado por columnas, acabados y decoraciones representativas del dios maya de la lluvia y el agua, Chaac, ya que los mayas lo veneraban para que les abasteciera de dicho recurso natural para su subsistencia. Por ejemplo, los acabados de Kabáh son refinados, su decoración incluye diseños geométricos con máscaras de la divinidad que adoraban. En cambio, las pirámides de Uxmal y Sayil se caracterizan por ser altos, alargados y tener muchos cuartos en sus interiores.

En resumidas cuentas, las habilidades constructivas de los mayas eran impresionantes.  No construían por construir, sino que había una planificación arquitectónica y geométrica basado en el canamayté.

¿Qué es lo que más te gusta o te llama la atención de la arquitectura maya?