Ubicada en la carretera que lleva hacia a Umán y a media hora de Mérida, se localiza la Hacienda Tanil que data aproximadamente de finales del siglo XVI e inicios del XVII. Originalmente funcionó como una finca ganadera y posteriormente comenzaría a cultivar el henequén, la cual alcanzaría su máximo esplendor durante la época henequenera al igual que las demás haciendas que resplandecieron durante los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

El significado de la palabra “Tanil” es “lo bienvenido o bien amado” al derivarse de los vocablos mayas “táan” (delante, en presencia de alguien), o “táanil” (estar delante).

De acuerdo con los registros, el alcalde de la capital yucateca en 1607 y 1620, Diego Solís Osorio, es el propietario más remoto de la hacienda. Cabe recalcar que su padre fue el Gobernador y Capitán General de la Provincia de Yucatán, Francisco de Solís. Cuando Diego se casó con la Sra. Catalina de Arellano y Montejo, se convirtió en el nieto político del fundador de Mérida, Francisco de Montejo “El Mozo” y de la Sra. Andrea de Castillo, esposa del explorador español.

En el siglo XVIII, el inmueble pasó a las manos de la prestigiosa Familia Quijano, siendo Juan Esteban de Quijano y Dávila el jefe de cabeza, quien en 1772 ocupó la alcaldía de la Ciudad, puesto que heredaron sus hijos por varios años.

Ya en los años modernos, fue propiedad de la Sra. Mercedes Zapata quien luego la vendió a Don Alejandro Molina Lama. Después de su deceso, la estancia colonial fue heredada por su viuda, la Sra. Rosa María Paz González. Se tiene conocimiento que su dueño más reciente es el Sr. Jorge Carlos Molina Paz, hijo de Don Alejandro y de la Sra. Rosa, ya que en su entrada se puede apreciar una placa donde se puede leer: “Hacienda Tanil Familia Molina Paz” y en el costado izquierdo está la colosal antigua chimenea.

Se comenta que la hacienda se construyó encima de antiguos basamentos mayas precolombinos cuyas piedras sirvieron para su edificación, debido a que en su interior y exterior existen varios desniveles que dejan entrever que el supuesto rumor sea cierto. La Casa Principal está rodeada de jardines que resaltan su belleza arquitectónica. En el lado izquierdo se localiza el Cuarto de Máquinas donde se desfibraba y empaquetaba el oro verde yucateco.  En la parte más alta del lugar, se sitúa una Capilla que alberga al Patrono de la hacienda, San Juan Bautista, que hasta la fecha es venerado por los lugareños.

En pleno siglo XXI la hacienda Tanil ha sido testigo de muchas celebraciones, debido a que funciona como sede de eventos sociales en sus jardines frondosos.