La actividad de la agricultura está muy relacionada con la cultura maya. Desde la época de los mayas se realizaba este noble trabajo, la gran mayoría comercializaba su producción a otras regiones o efectuaban el método del trueque. Los guardianes de las milpas y de la maleza son los aluxes, criaturas mitológicas mayas cuya imagen es parecida a la de los dioses, su labor es la de proteger a la selva y a su fauna.

Los campesinos construían en su propiedad una especie de altar llamada “kahtal alux” (la casa del alux) para que les ayudará a tener buenas cosechas y protegerlas de invasores o de animales. Por otra parte, los milperos entre los meses de marzo a mayo realizan un ritual llamado “Chá-chaac”, “cha’a chaak” que consiste en hacer un llamado al dios del agua y de la lluvia, Chaac, con el objetivo de que la temporada de lluvias sea buena y así los hombres del campo puedan cosechar verduras y frutas con éxito.

Los campesinos yucatecos le dedican gran parte de su vida al campo, su economía se basa en ésta. Este sistema agrícola está basado en la milpa (kool en maya), cultivan maíz (ixi´im, nal), calabaza (k´úum), tomate (p´aak), chayote (chaayotej), jicama (chi´ikam), huaya (wayúum), chile habanero, xkatik y maax, por mencionar algunos. En el territorio yucateco, la ocupación milpera ha preservado parte de las selvas si se compara con otras regiones tropicales mexicanas y de Centroamérica. Estos profesionales de las tierras son personas mayahablantes y sumamente modestas y trabajadoras, se ganan el pan de cada día trabajando por extensas jornadas laborales bajo los rayos intensos del sol. Gracias a estos productores se preservan gran parte de los huertos.

Sus herramientas de trabajo son indispensables para que puedan realizar sus funciones y éstas son:

el machete (máaskab, máaska´) para remover la hierba de su camino o que no invadan sus frutos y legumbres, el hacha (báat) y la coa (lóob) para cortar madera, el bastón plantador (xúul) para hacer huecos en la tierra y depositar las semillas, el piscador o punzón (bakche´) cuya función es rasgar las hojas de las mazorcas y así poder obtener sus granos, usados en la época prehispánica y pueden ser de hueso, madera y metal, el gancho de madera (jook’ob), la lima para sacar filo (jaab), porta semillas (jooma’), canasto (xaak), el morral (sáabukan) para cargar todos sus instrumentos y por último y no menos importante, el calabazo (chúuj) que mantiene fresca el agua y el pozole con coco para que el campesino beba y se refresque.

¿Conoces algún campesino y milpero yucateco?