Los franciscanos al oficializar misas en latín en una plataforma resguardada bajo techo y evangelizar a los mayas, los feligreses se congregaban en el atrio en un sitio espacioso cercado de bardas. Estas construcciones eran las capillas abiertas, lugar donde los evangelizadores daban misas y enseñaban a los nativos sobre el catolicismo. Los orígenes de la capilla abierta o capilla de indios, datan del siglo XVI durante el Virreinato de Nueva España, construidas por frailes mendicantes. El propósito de estas edificaciones eran la de convertir a los mayas en católicos luego de la conquista. Por lo general, se construían con un lado abierto y en la mayoría de las veces sin techo o al menos en uno de sus lados. Los franciscanos al percatarse que los mayas realizaban sus celebraciones y reuniones al aire libre, todo lo contrario, a los de carácter religioso que se celebran en lugares cerrados como los templos. El objetivo de estas capillas era ser un presbiterio externo.

  • ¿Dónde ver capillas abiertas mayas?

En la zona arqueológica de Dzibilchaltún existe una capilla abierta que data del siglo XVI (1592), erigida luego de la conquista teniendo función hasta el siglo XVII. Se localiza en medio de la explanada central con edificaciones mayas que todavía están en pie y un sacbé que conecta al cenote Xlacah y al Templo de las 7 Muñecas. Esto resulta extraño porque normalmente los españoles mandaban a destruir los templos mayas para poner en su lugar los suyos. Esta capilla posee un altar, un atrio, una sala para sacerdote y un arco de medio punto.

Por su parte, en el Convento de San Miguel de Arcángel de Maní es el tercero en su tipo en la península de Yucatán. Se construyó en 1559 por 6000 descendientes de los Xiues bajo la dirección de del arquitecto Fray Juan de Mérida. A un costado de la entrada de la iglesia se encuentra una capilla abierta que se integra a la fachada del claustro mediante un arco de medio punto.