Ubicada en la calle 65 x 48 y 50 del Centro Histórico de Mérida, la Casa del Pueblo es una de las tantas edificaciones que los transeúntes pueden observar en su caminata rumbo al trabajo, escuela o simplemente dar una caminata para conocer y explorar nuevos rincones de la ciudad.

Antes de que existiera este complejo, en la época colonial estaba situada la Terminal de San Cristóbal. En los alrededores a ésta se establecían comerciantes provenientes de los municipios que ofrecían su mercancía a los viajeros y transeúntes.

El 2 de junio de 1916, Felipe Carrillo Puerto fundó el Partido Socialista del Sureste bajo la autorización de Álvaro Torre Díaz, quien era gobernador interino por órdenes del Gral. Salvador Alvarado. Los integrantes se trasladaron a una “casa de madera” con el número 434 en la calle 65 entre los cruzamientos de la calle 48 y 50.

El 15 de abril de 1926, Álvaro Torre Díaz mandó una solicitud a la Legislatura del Estado para que otorgaran recursos económicos para la edificación de una sede para el Partido Socialista.

Cuando aprobaron dicha petición, el gobierno realizó una convocatoria en 1926 para buscar a un arquitecto que realizara el levantamiento del edificio, siendo el italiano Ángel Bachini el ganador de 18 propuestas enviadas, gracias a su propuesta de estilo arquitectónico neomaya, el cual predominaba en las construcciones de la ciudad y en el estado a inicios del siglo XX, pues en aquellos tiempos se acababan de descubrir sitios arqueológicos que influenciaron en los trabajos constructivos, funcionándola con la arquitectura moderna. Fungió como el director y supervisor de la morada, junto con tres ciudadanos ajenos a la administración pública quienes también la verificaron.

Álvaro Obregón colocó la primera piedra el 1 de mayo del mismo año que significó el inicio de la construcción que culminó en 1928, siendo él mismo quien inauguró el inmueble en representación del Presidente de México, el Gral. Plutarco Elías Calles. Cuando tomó el micrófono y exclamó un discursó, nombró al proyecto como “Templo de las Libertades Públicas”.

El terreno donde se edificó abarcaba 10, 800 metros cuadrados, mientras que la casa ocupó 5,700 metros cuadrados, teniendo un costo total de 475 mil 173 pesos con 4 centavos, incluyendo sus muebles.

En su entrada principal se aprecian serpientes que fungen como columnas, sin olvidar mencionar los arcos mayas en las ventanas y puertas que le dan un toque prehispánico, al igual que grecas toltecas en su fachada de un cuerpo central y dos cuerpos laterales grandes conformados de una plaza de 57.60 metros de anchos por 36.50 metros de fondo.

En el centro de la plaza se levantó un monumento de granito artificial de estilo maya, que honra a Felipe Carrillo Puerto.

Cuenta con dos pisos, el primero tiene 57 departamentos y el segundo 27. En su interior se encuentra un jardín central y cuatro laterales. Asimismo, hay un teatro de 15 metros de ancho por 27 metros de fondo con un aforo aproximado de 4000 0 5000 personas. En su momento tuvo un escenario de 15 metros de ancho por 9 metros de fondo.

A lo largo de su historia, aquí se realizaron mítines y asambleas de campesinos, mujeres, trabajadores, etc. para solicitar peticiones al Gobierno en cuestión. Igualmente, mucha ciudadanía acudía para que les dieran medicinas o servicios, ya que se ubicaba una farmacia disponible para aquellos que pertenecían al partido político con los colores mexicanos y a la población en general. Muchos de los participantes o que asistían a este lugar pasaban la noche en la Casa del Pueblo para que el día siguiente pudieran regresar a sus pueblos.

En la actualidad, la Casa del Pueblo alberga a las oficinas de un partido político, por lo que no se permite el paso en sus inmediaciones a individuos ajenos, pero puedes tomarle fotografías a su impresionante arquitectura neomaya.