La avenida Paseo de Montejo es muy conocida por que en ella se encuentran casonas que se edificaron en la época del Porfiriato cuando el henequén se comercializaba en grandes cantidades, además de otras que están distribuidas en las calles de la ciudad blanca. El centro histórico no es la excepción. Explore las casas coloniales del corazón de Mérida.

– Casa Colonial de los Regil Espinosa (Calle 58 x 59 Centro) –

Esta residencia perteneció a los González Gutiérrez, a los Peón y en la actualidad a los Regil Espinosa. Se localiza entre las calles 58 y 59 del centro, a un costado del Palacio de la Música. Por mucho tiempo, fue el Hotel Itzá donde se hospedaron grandes personalidades como al escritor, periodista y poeta, Luis Rosado Vega, y a los generales Manuel Ávila Camacho y Lázaro Cárdenas. Hoy en día la casa alberga a diversos comercios.

– Casa Don Andrés Quintana Roo (Calle 59 x 60 y 62 Centro) –

Sobria casona del siglo XVIII cuya labor histórica radica porque en ella nació Don Andrés Quintana Roo el 30 de noviembre de 1787, importante figura del México Insurgente, jurisconsulto, embajador, diputado, periodista, poeta y esposo de la gran revolucionaria, Leona Vicario. Fue hijo de Don José Matías Quintana y Doña María Ana de Roo y Rodríguez de la Gala. Su padre y su hermano, Tomás Domingo Quintana Roo, participaron en la política.

El investigador Ignacio Rubio Mañé en su obra “Andrés Quintana Roo, Ilustre insurgente yucateco (1787-1851)”, escribió que los padres del insigne insurgente, Don José Matías Quintana y su esposa, vivían en la casa ubicada en la esquina noreste del cruce de 62 con 59 y que probamente allí debe haber nacido Don Andrés. En tiempos del historiador tenía el número 511, pero hoy la numeración ha cambiado. La casona conserva un patio rodeado de arquería y su fachada de estilo colonial, que fue característico de las casonas de la época. Actualmente es un restaurante y en la fachada hay una placa la cual dice que en ese sitio vio la luz por primera vez Andrés.

– Casa de Don Eligio Ancona Castillo (Calle 61 x 64 Centro) –

En este lugar residió el dramaturgo, historiador y novelista yucateco, Don Eligio Ancona Castillo como lo describe la placa empotrada en una de las fachadas. Fue padre de Antonio Ancona Albertos, Gobernador de Yucatán, y del periodista y matemático Joaquín Ancona Albertos.

– Casa del Lagarto (Calle 61 x 62 y 64 Centro) –

El inmueble es conocido con este peculiar nombre porque los dueños tenían precisamente a un lagarto como mascota que fue llevado al hogar por sus hijos durante una excursión. Se comenta que éste por lo regular se escapaba en las temporadas de lloviznas, ya que las calles de la ciudad solían inundarse. A pesar de que los cocodrilos son animales salvajes, el que residía en la casa era totalmente inofensivo. El reptil era la sensación de los vecinos, además de que uno que otro se llevó un susto cuando se escabullía.

– Casa del Alguacil (Calle 62 x 61 Centro) –

Considerada Patrimonio de la Nación, habitada por D. José Cano en 1783, Alguacil Mayor de Mérida. Se edificó en el siglo XVII, primero fue propiedad del conquistador Don Cristóbal de San Martín, posteriormente de Juan de Montejo hasta que el Sr. José Fernández Cano Bringas de Alvarado la obtuvo, viviéndola con su esposa Doña Josefa Roo y Rodríguez de la Gala.  Don José decidió vivir en la casa por estrategia, ya que sobre la misma escarpa se encontraba la cárcel pública de Mérida (Pasaje Picheta en estos momentos) y las oficinas del gobierno que con el tiempo se anexaron a la casona.

Al principio constaba de una sola planta, cuando la familia Argaiz eran los dueños, sus descendientes la mandaron a ampliar con un segundo piso que para que vivieran ahí, debido a que el primer nivel funcionaba como bodegas y comercios. La residencia fue de las primeras en tener 2 plantas. Hoy alberga distintas tiendas en la planta baja mientras que la de arriba está desocupada.

– Casa Pedz Balam (Calle 60 x 61 Centro) –

En lo profundo de los muros de Mérida se pueden descubrir las piedras labradas que en este mismo centro histórico levantaron desde el siglo III a.C. hasta el siglo XVI de nuestra era, las paredes de los templos y palacios de una de las ciudades más importantes del Mayab antiguo: T´Hó o Tihó, centro de la comarca de Ichcaanzihó.  Las entrañas de los muros de la casa Pedz Balam son un ejemplo de la reutilización de aquellos bloques mayas, colocados con el mismo sistema constructivo prehispánico, para levantar los edificios de lo que hoy es el centro histórico de Mérida. En la actualidad está habilitada como un comercio de comida.

Casa El Gallito (Calle 63 x 60 Centro) –

Este edificio se construyó en el siglo XVIII y en el siglo XIX fue propiedad de don Darío Galera. La casona tiene valor histórico porque en ella se estableció la primera línea telegráfica de Mérida-Sisal el 12 de noviembre de 1865 y el 23 del mismo mes y año, durante la visita de la emperatriz francesa, Carlota Amalia, en representación de su esposo Maximiliano, se hospedó en la residencia. En su momento, Darío que se dedicaba al comercio, colocó sillas y mesas para que los yucatecos disfrutaran de los sorbetes que vendía. También funcionó como tienda que vendía puros cubanos y cigarrillos de la marca “El Gallito”, motivo por la cual a la casa y esquina es conocida bajo esa nomenclatura. El inmueble aloja a establecimientos de calzado, de ropa y a una farmacia.

– Casa de Montejo (Calle 63 x 60 y 62 Centro) –

Después de la conquista de Yucatán, Francisco de Montejo “El Mozo” fundó la ciudad de Mérida el 6 de enero de 1542 sobre los vestigios mayas de Ichcaanzihó. Posteriormente antes de que sucediera esto, Francisco de Montejo “El Adelantando” repartió los terrenos para que sus colegas construyeran sus viviendas, reservando anticipadamente la zona sur. Antes de que muriera, le dio instrucciones a su hijo “El Mozo” para que edificara lo que hoy es la Casa de Montejo, finalizada en 1549 de acuerdo a la inscripción grabada en la fachada del remate. Hoy en día la casona funciona como banco y museo abierto para el público donde se exhiben las pertenencias de la familia Montejo.

– Casa del escritor José Peón Contreras (Calle 63 x 62 y 60 Centro) –

Sobre la misma acera y a unos cuantos metros de la Casa de Montejo, se ubica una construcción que forma parte de unas residencias que en todas fueron habitadas en su momento por diferentes integrantes de la familia Peón. Entre todas ellas, según escribe el investigador Francisco de Montejo Baqueiro, esta casa fue la mansión residencial de D. Simón Peón y Cano y su esposa Doña Venancia Losa y Quijano y descendientes. Esta finca fue construida con los dos niveles que conserva hasta la fecha. En una de sus estancias vio la luz por primera vez el egregio poeta y dramaturgo, el Dr. D. José Peón Contreras el 12 de enero de 1843. Peón Contreras, quien cultivó abundantemente los géneros literarios de la poesía a la novela y la dramaturgia, murió en la Ciudad de México el 18 de febrero de 1907. Finalmente, este pórtico, en las primeras dos décadas del siglo XX estuvo la librería “La Literaria”, antiguo establecimiento de gran tradición, propiedad del español D. Francisco Fontboté. Hoy en día hay un hostal, un cajero automático y una tienda de 24 horas.

Casa de Los Ladrillos o Casa Cárdenas (Calle 62 x 63 Centro) –

Localizada en la esquina de los cruces de la calle 62 y 63. Se comenta que en las inmediaciones de la casa hay un sistema subterráneo de comunicación que se conecta con el Convento de Monjas. Hoy en día es una conocida plaza comercial.