En las últimas décadas el uso de los motores eléctricos para la obtención del vital líquido y la instalación de la red de agua potable en la ciudad, haría pensar que los cenotes fueron totalmente cubiertos por la infraestructura urbana de Mérida. Por fortuna esto no sucedió. Se conservan en las áreas centrales de la ciudad algunos cenotes accesibles y limpios.

Cuando en 1932 la Institución Carnegie patrocinó el estudio de algunos cenotes en la península, la expedición registró trabajos en más de doce de estas formaciones, parte de las cuales han sido tapiadas y modificados sus nombres originales. Se estima que hay 150 cenotes en la ciudad, cifra que podría ser aún más grande.

– Cenote “El Tívoli”-

Actualmente se conservan el cenote “Tívoli”, manteniéndose en buenas condiciones. Se localiza en el primer cuadro de la ciudad y sirve de asiento a una escuela comercial en la calle 62 x 45. Está conformada por una gruta de una bóveda llena de agua cristalina. Está bajo el cuidado de las autoridades de la escuela. Es muy común escuchar que todos los cenotes de Yucatán están interconectados entre si y se cree que éste se conecta con el cenote Huolpoch que está a unas cuadras.

– Cenote “El Huolpoch” –

Del maya wol poch´, wóol póoch´, se localiza en la calle 39 x 62-A en un estacionamiento de transporte público. Con base a una publicación de 1876 por Luis Santiago Pacheco, un señor llamado Felipe Contreras adquirió el terreno porque quería tener cultivos de hortalizas. Los trabajadores que contrató al estar limpiando y removiendo la maleza, se percataron del cenote y avisaron a don Felipe. Sorprendido por el hallazgo, decidió limpiar el lugar cuando fue mordido por una serpiente conocida en territorio yucateco como “Huolpoch”.

Durante la década de los cuarenta, lugar fue comprado por la familia Gaspar Gómez y la convirtieron en una piscina abierta para el público. Casi a mediados de los cincuenta (1954), existió una cantidad donde se reunían parroquianos e intelectuales yucatecos. Guías turísticos llevaban a los turistas a conocerlo como parte del tour. Los extranjeros al observar el agua les recordaban a las fuentes de Europa, arrojaban monedas para que tuvieran buena suerte. Se comenta que niños y personas adultas se metían para obtener las monedas y tenerlas como recuerdo. Sobre la misma calle, pero entre el cruzamiento de la 66, se localiza el cenote “La Conchita”.

– Cenote “Tulipanes” –

El “Tulipanes” fue habilitado como atractivo turístico y restaurante. Conservó durante años su fauna original y está ubicado en plena zona urbana en la calle 42 x 43-A de la Colonia Industrial. En su momento fue un destino turístico por un restaurante que funcionaba. Lamentablemente ya no está abierto al público el cenote.

– Cenote Villa María –

Por otra parte, en la colonia García Ginerés y dentro de una residencia está la “Villa María”, propiedad de las hermanas misioneras de María Inmaculada. La caverna cuenta con escaleras, pasamanos y pórtico construidos al estilo neoclásico. Las propietarias reciben visitas escolares y de curiosos con previo aviso y autorización, aunque no se permite bañarse. El cenote se mantiene gracias a las dueñas de la casa y por las autoridades que realizan periódicamente limpieza, razón por la cual el agua es tan cristalina y limpia. La residencia se ubica en la calle 27 # 202 x 20 y 22 de la García Ginerés.

Agradecemos a Irma González Sosa por permitirnos el acceso al cenote Villa María.

– Cenote Mitza –

Este pequeño cenote se sitúa en un terreno grande en la Colonia Jacinto Canek, a espaldas de un supermercado (Soriana) y de un templo religioso. Momentáneamente no está abierto para el público. Mide 7 metros de diámetro y 7.5 metros de profundidad, está bardeado para que la basura no contamine en ella. Se tiene planeado la construcción de un parque ecológico para respetar al cenote.

– Cenote Ka´Kutzal –

Ka´ Kutzal (vuelto a la vida o renacer en maya) fue localizado en el interior de las antiguas bodegas de la fábrica de henequén CORDEMEX, bajo una placa de concreto de 15 centímetros de espesor que cubría la boca del cenote cuando se estaba construyendo el Costco del Fraccionamiento Revolución, carretera a Progreso. Tiene boca semicircular de hasta 5.30 mts de apertura en sentido de norte a sur. Por debajo de esta apertura en la tierra, y a los 2 mts por debajo del nivel del suelo, se sostiene todavía gran parte de la techumbre de la caverna cuyo desplome dio origen al cenote. La caverna tiene una longitud de 18 ml. en sentido este-oeste, y se extiende hacia el norte desde la pared sur de la boca del cenote, teniendo esta aproximadamente 200 m2.

El nivel del agua se encuentra a los 4 mts por debajo del terreno natural. Se puede apreciar el interior de la caverna y los islotes con espeleoformaciones, entre ellas, algunas columnas separadas por el desplome del fondo cavernoso posiblemente de hace miles de años. Por debajo de la superficie del agua, existe un túnel que penetra en dirección hacia el oeste. Este comienza a los 1.20 mts de profundidad y baja en una pendiente de 45°, hasta una profundidad de 13.5 mts en apenas 23 mts de distancia, y desde la superficie del agua. En este punto, la cueva se vuelve estrecha y difícil de explorar, es angosta y de hasta un metro entre piso y techo, sin embargo, llega a ser de hasta 10 mts en sentido horizontal.  No está permito bañarse o ingresar al interior, pero se puede observar.

– Cenote CIC (Centro Internacional de Congresos) –

Este Centro es el único en el mundo en contar con un cenote natural. Se resguarda entre árboles y plantas naturales.

– Otros cenotes –

La expansión de Mérida ha propiciado sorpresas para sus habitantes en los últimos años. Por ejemplo, ahora se sabe que en el área de las pistas de aterrizaje del Aeropuerto Internacional de esta urbe se encuentra una oquedad impresionante formando un cenote profundo que esconde un corredor de aproximadamente 700 metros de largo y paredes decoradas con cristales de calcita. Esta belleza natural es poco visitada por encontrarse en una zona de seguridad aeroportuaria.  Otro cenote que según hay es el de la Catedral de San Ildefonso, ya que según historiadores y arqueólogos los mayas construían sabiendo que debajo del suelo, existían cenotes.

Solamente los cenotes de Villa María, Ka´Kutzal y el del Centro Internacional de Congresos, son los que se tienen acceso para verlos, no se permite nadar en ellos. Los demás están cerrados al público.

Fuente: Libro Cenotes y Grutas de Yuatán (2017) y Mayas Uady

http://www.mayas.uady.mx/articulos/cenotes.html