El sistema escrito de los mayas está conformado por cientos de símbolos y glifos, cada uno tiene su respectivo significado. Entre uno de esas representaciones podemos mencionar al Cib que significa buitre. Con base en la astrología maya, es un signo de purificación kármica que simboliza la regeneración y purificación. Este símbolo es la evidencia del conocimiento antiguo y la habilidad de poder entablar comunicación con el espíritu. Este glifo representa al color amarillo y su punto cardinal es el sur. De acuerdo al calendario maya Tzolkin, era el décimo sexto día de dicho sistema de días.

Su simbolismo se asocia a un pequeño insecto, ya que los antepasados creían que las almas de los muertos regresaban a la tierra en forma de insectos como las abejas o mariposas. Pensaban que los espíritus acudían a los individuos en días especial para enviar enfermedades y muerte.  Por ello, los mayas dieron cabida al día del buitre, que deja el cielo para la obtención de suficiente carroña. A su vez, purifica y limpia el espacio, así que igual simboliza la liberación de los pecados y su respectivo perdón.

Según los mitos mayas, se representaba a través de 4 figuras divinas que parecerán ser abejas grandes, mientras que el tocado de las divinidades se presentaba con la forma de conchas que indican un nexo con el inframundo. Por otra parte, igual se relacionaba con los simbolismos y rasgos del jaguar, animal sagrado de los mayas relacionado con la penumbra de la noche.

Las personas que nacieron bajo este signo zodiacal mayas cuentan con una personalidad seria, una visión realista que les ayuda a ser pragmáticos y sabios al grado de visualizar y vivir su vida de manera filosófica sin quejarse de lo que les sucede en su acontecer diario a su vez que cuestionan todo sin miedo. Sin embargo, a pesar de dichas cualidades suelen emitir juicios ante los acontecimientos que ocurren en la sociedad y a veces pecan de soberbia. Su naturaleza es compleja, pero les permite razonar y pensar con calma. En algunas situaciones sus sentimientos les gana, provocando que reflexione acerca del “bien y el mal”. Procura no estar presentes en momentos incómodos, especialmente con gente mentirosa porque consideran que engañan a los individuos para lograr algo que anhelan.

En el ámbito laboral son trabajadores que se fuerzan demasiado con tal de llevar a cabo sus obligaciones laborales, llegando a ser perfeccionistas en exceso consigo mismos y esperan que los demás también lo sean. Si se les presenta un obstáculo en su camino, se sobreponen a éste, logrando cumplir con todos sus objetivos.

Prácticamente son guerreros de la vida, sus habilidades comunicativas y su modo de ver la vida le deja seguir avanzando en lograr sus metas al armonizar sus pensamientos y valores cósmicos para no caer en la egolatría como les suele pasar, si logran salir sobreponerse ante todo los problemas crecerán y se elevarán a sí mismos. Algunos afirman que los conocimientos del Cib son un mecanismo de conducción espiritual que aparecen de distintas formas. La más común es la sensación de ímpetu, es decir, el toque del espíritu.

En conclusión, las personas Cib son inteligentes cuya fuerza cósmica los hace crecer, siempre y cuando mantengan los pies sobre la tierra y no se convierten en sujetos llenos de ego que les provoca mal humor o genio, por eso deben tratar de armonizar y mentalizar su mundo de ideas para cumplir con sus propósitos.