Por Agustín Gonzaga

La formación de los cenotes no influye mucho en su tamaño, las apariencias engañan ya que, aunque la entrada sea pequeña, las bóvedas que se encuentra dentro de ellas puede tener expansiones de varios kilómetros bajo tierra, como por ejemplo la conexión de cavernas que se localizan en el gran acuífero maya que está formado por extensas redes de cuevas inundadas que une más de dos mil kilómetros de pasajes subterráneos conectados entre sí, es algo similar a nuestras venas y arterias.

Cenote Zací

El cenote Zací en Valladolid, es uno de los más grandes e impresionantes de Yucatán por sus al menos veintiocho metros de diámetro y su profundidad que varía entre veinticinco a cien metros; el cenote Xlacah en la zona arqueológica de Dzibilchaltún, considerado el cenote más profundo descubierto hasta el momento, es de tipo cielo abierto y mide aproximadamente 100 metros de largo.  Posee aguas limpias, cristalinas, frescas y una flora increíble.

Cenote Xlacah

La creación de los cenotes se remonta a millones de años, en la última Era del Hielo. El nivel del mar descendió y dejó la barrera de coral expuesta, misma que con el paso del tiempo se convirtió en un suelo fértil para que creciera vegetación y finalmente surgiera la selva tropical. Las primeras lluvias se mezclaron con el dióxido de carbono de la atmósfera que hicieron erosionar la roca caliza. Fue así que se formaron pozos que, con el paso del tiempo, se convirtieron en pasajes y túneles mucho más grande, dando paso a la creación de un oasis maya de enormes sistemas de ríos subterráneos, cenotes y cavernas.

En la actualidad, conocemos grandes arrecifes como la Gran Barrera de Coral en Australia, o el arrecife Palancar en Cozumel, los cenotes tenían una función similar a los arrecifes y esa es una de las razones por la que podemos encontrar fósiles de crustáceos y fósiles de grandes vertebrados marinos, los cenotes al igual que los actuales arrecifes, servían como “guardería” de las crías de estas especies mientras crecían lo suficiente para salir y explorar el mundo.

La gran mayoría de los cenotes se encuentran ubicados a lo largo de la Península de Yucatán y se extienden hasta Belice y Guatemala. Retrocediendo al pasado de la historia, la formación de los cenotes data desde hace 66 millones de años atrás, con el impacto del gran meteorito en Chicxulub en la Península de Yucatán. Éste al caer, creó profundas depresiones subterráneas que se inundaron dando lugar a su nacimiento, también cambió para siempre el flujo del agua, sobre todo bajo la tierra.

Cenote Xkeken

En la Riviera Maya ocurre un fenómeno muy curioso, pues aquí el agua de mar ingresa a la parte continental por la fuerza de la marea a través de la roca caliza; al encontrarse con el agua dulce de los ríos subterráneos da lugar a la haloclina. Ésta disuelve la roca con mayor rapidez causando derrumbes interiores, pero de abajo hacia arriba, dando lugar a la formación de grandes cámaras inundadas, permitiendo incluso la interconexión con otros sistemas más lejanos, como el caso del cenote Dos Ojos y Sac Actún con más 353 km, convirtiéndola en la caverna más grande y larga del mundo.