Los mayas descendientes directos de los atlantes de acuerdo con la sabiduría esotérica, eran los herederos de toda su sabiduría y esplendor, dejaban en sus grabados sepulcros milenarios, estelas, pirámides, códices y conocimientos trascendentales muy lejos de ser comprendidos por la actual civilización. Eran politeístas (creían en varios dioses), tenían una deidad para cada creencia.

– Kinich Ahau (Dios del sol) –

Considerado una de las advocaciones de Itzamná o Zamná.  Es la deidad del sol y estaba casado con Ixchel, la diosa de la luna. Los mayas veneraban a esta estrella solar, tomaban a éste como símbolo del cristo cósmico por la fuerza que tenía para que los mundos vivieran. En la mitología maya, también era el patrono de la poesía y música. Su nombre se deriva de los vocablos K´iin (sol), Ich (rostro) y Ahau (señor o sacerdote), por lo que su traducción al español es “el señor del rostro solar”. Por este motivo, los sacerdotes de los templos y regiones recibían la nomenclatura de Ah Kin. Era el gobernante de las deidades y su labor era solucionar las problemáticas entre las distintas divinidades y la distribución de las tierras en los poblados. De igual manera era el dios de la guerra. Kinich tenía la costumbre de realizar estrabismo (desviación en uno de los ojos o en ambos) a los niños que estaban destinados al sacerdocio o gobierno como muestra de su posición en la sociedad maya por su linaje. Se le vincula con Kinich Kakmó, dios del panteón maya.

La representación de Ahau en el arte son con orejas de jaguar, dientes alados en forma de “T”, ojos grandes un poco cuadrangulares por el estrabismo y barba que representan los rayos solares. Por ser dios del sol, se le consideraba divinidad del atardecer que bajaba del inframundo figurándose como un jaguar, señor del mundo subterráneo.

 

– Ixchel (Diosa de la luna) –

Esposa de Kinich Ahau, considerada igual como la diosa de la gestación, del amor, de la medicina y de las actividades textiles. Por ser una deidad lunar, se la asociaba con la fertilidad, el agua y a un conejo. Las representaciones de Ixchel son como una mujer anciana vaciando una vasija en la tierra, tejiendo o con una serpiente encima de su cabeza. Otra manera de representarla era como una joven con el símbolo de la luna creciente y si se representaba como anciana, era con una luna menguante. A Ixchel se le pedía ayuda en las labores de parto y en las enfermedades de las mujeres en sus órganos femeninos.

 

Itzamná (Dios del cielo, la sabiduría, del día y la noche) –

Su nombre es derivado de los vocablos Itz, iits(rocío), ah (persona que se ocupa) y naah, naaj (casa). Se le conocía también como Zamná, hijo del dios verdadero, único y el creador, Hunab Ku. Los ancestros tenían la creencia de que su espíritu universal de vida animaba el caos para que hubiera creación, habitaba el mundo celestial donde regía el cosmos. La cultura maya lo representaba como un anciano o de distintos animales, dependiendo del plano donde estuviera. Por ejemplo, si estaba en la tierra era un cocodrilo y en su forma celestial era un ave. Siempre portaba aros en las orejas y sus manos sostenía un recipiente. Al principio, era un sacerdote que fundó la ciudad de Chichén Itzá con el objetivo de adoctrinar e inventó los primeros caracteres que se convertirían en las letras de la comunidad.

Creador de los conocimientos y ciencias, viva representación del padre que está en secreto y del ser real que cada uno llevaba en su interior, como madre es amor y dios padre como sabiduría. Era una más de las deidades principales del panteón maya.

 

– Chaac (Dios del agua y la lluvia) –

Los mayas poseían la creencia de que la naturaleza estaba regida por conceptos superiores inteligentes (ángeles, devas, dioses, etc.) y del elemento agua que regía el dios Chaac. Es la divinidad más venerada en las regiones donde había sequía, rogándole que les suministrara el líquido importante por relacionarlo con la energía creadora (las aguas y el ser humano). Las antiguas civilizaciones religiosas pensaban que era una manera de mantener el equilibrio natural y a los hombres con el cosmos. A Chaac se le asociaba con la lluvia y los relámpagos, para invocarlo se le nombra actualmente “Santo Tomás” para tener buenos cosechas. Su apariencia representativa es un hombre viejo con nariz o trompa alargada e inclinada hacia arriba y rasgos de reptil.

 

– Yum Kaax (Dios de la agricultura y el maíz) –

De los vocablos mayas Yuum (amo, jefe, padre, señor) y k´áax (bosque), su traducción sería el “señor del bosque”. Guardián de los animales y controlador del alimento sagrado de los mayas, el maíz. Por ser una deidad vegetal silvestre, se le encomendaba la prosperidad y abundancia de la actividad agricultora. Por su gran importancia para los agricultores y cazadores, era de los más venerados del panteón maya. Se le representaba como un joven bien parecido cuya cabeza tenía una deformación con mazorcas. Con base a los estudios de expertos, los mayas lo representaban con los colores amarillos y azules por que el azul representaba a todos los vegetales.

 

– Kukulkán (La serpiente emplumada) –

De los más conocidos en la cultura maya. Derivado de los vocablos k´u´uk´um (pluma) y kaan (serpiente), conocida como la “serpiente emplumada”, relacionada con el agua, viento y sabiduría. Por su estatus de dios y creadora del universo, lo adoraban en el panteón maya. Sería el equivalente de Quetzalcóatl de la tribu azteca por su plumaje de quetzal, y al Gucumatz de la cultura quiché. Se le atribuye la responsabilidad de haber enseñado la escritura al pueblo maya. De acuerdo con la mitología maya, esta deidad desciende en el castillo principal de Chichén Itzá en los equinoccios de primavera y otoño. Se cree que arribó a Yucatán a través del mar en el oeste, convirtiéndose en uno de los fundadores de la civilización.

 

– Pawahtún (Dios cargador del cosmos) –

El patrono de los pintores y escritores, presidiendo los 5 días nefastos del calendario solar. Los mayas representaban a esta divinidad como un individuo o 4 hombres sosteniendo cada esquina del universo, sin embargo, otras representaciones son cargando una bóveda celeste o a la tierra con los brazos extendidos, o a un anciano que salía de un caracol sosteniendo al cosmos y sabiduría en sus manos, y de su cabeza brotaba una flor de loto y en su espalda cargaba un caparazón de una tortuga. En la cultura maya, el caparazón simbolizaba lo celebre y habitual, ya que es el lugar donde la luna y el sol se refugiaron en la destrucción del mundo.

 

– Hunab Ku (Dios solitario o el único dios) –

El padre de todas las deidades de la cultura maya, el verdadero y único porque en él nacieron todas las cosas. En las civilizaciones era conocido como kolop u wich k´in, figura incorpórea, motivo por el cual no tiene una representación como los demás dioses. En Hunab se conjugaban las dualidades de los elementos opuestos como los femeninos y masculinos, debido a que tenía la capacidad de crear y así surgió el universo porque de él nacían los seres vivos y las cosas. En la cosmogonía maya, Ku creó el mundo en 3 ocasiones, en la tercera dio vida a los mayas. Historiadores aseguran que “Hunab Ku” significa el “único dador”, siendo el centro de la galaxia, de la mente y del corazón. Para invocarlo lo hacían mediante el sol por que se creía que ahí estaba por ser el centro del universo.

 

– Yum Kimil (Dios de la muerte) –

Yum kíimil (muerte) es de los más temidos por ser la deidad que vive en el inframundo maya, Xibalbá, en compañía de otros seres relacionados con la germinación, fecundidad y la muerte. En los códices mayas estaba representado como una persona esquelética con signos de putrefacción y partes descarnadas. Otra representación de Yum Kimil es por una lechuza en la cabeza, ave considerada como signo de mal agüero y que se relacionaba con este dios por sus hábitos nocturnos y de mala suerte. Los mayas pensaban que Yum Kimil merodeada en la casa de los enfermos para llevarlos a Xibalbá con una cuerda que utilizaba para arrebatarle la vida. Para espantarlo, se gritaba fuerte y Kimil huía o pasaba de largo por las casas. Otros animales que representan a este ser son los jaguares y perros, por ser símbolos autoritarios.

 

– Kauil (Dios del fuego) –

Los mayas lo consideraban uno de los treces creadores de la humanidad, gozaba de mucha popularidad y muy venerado en los rituales. El fuego tenía su lugar central para los indígenas mayas, lo veían como una especie de fuerza espiritual para derribar la violencia. Es el patrono de la abundancia en la cosecha de la semilla humana, que en la cultura maya representaba la prosperidad por ser madre y padre de la humanidad. Curaba enfermedades por la ira del fuego, además era fuente de veneración para que un parto tuviera éxito. Lo representaban como un viejo sentado y su principal característica que lo diferenciaba de los otros dioses es que su nariz estaba larga con apariencia de una trompa.