Dzibilchaltún está formada por cuatro vocablos mayas: “Dzib” (escritura), “il” (locativo); “chal” (plano) y “tun” (piedra), por lo que su traducción sería el “lugar donde hay escritura en las piedras planas”.

Considerada como una de las urbes más antiguas. El cenote Xlacah cuenta con la particularidad de ser uno de los más profundos encontrados en Yucatán, su profundidad llega a alcanzar los 45 metros. En Dzibilchaltún se pueden encontrar 12 sacbés (caminos blancos).

Fue la zona pionera del término “centros urbanos” y no “ceremonial”, gracias al área habitacional de los antiguos mayas que llegó a tener una población de 20 mil habitantes durante el Clásico Tardío (600-900 d.C.).

Durante los equinoccios de primavera y otoño, el sol se puede admirar encajado perfectamente a través del Templo de las Siete Muñecas.

Dzibilchaltún también encierra una pequeña capilla cristiana abierta, donde se adoctrinó a los mayas en la nueva religión traída por los colonizadores españoles. Hay que recordar que el maya antiguo no era amigo de los lugares cerrados, por eso construyeron capillas abiertas.