En la calle 65 que durante la época colonial era llamada “El Paseo de las Bonitas” y hoy conocida como “La calle de las piñatas”, en el cruce de la calle 56 se encuentra un edificio majestuoso que es considerado patrimonio por los yucatecos y por ser un punto de referencia.

De acuerdo con la obra “Los Parques de la Mérida Colonial” de Carlos Cámara Gutiérrez, el edificio “Siglo XIX” fue inaugurado en el año de 1874, la cual funcionó como una ferretería. Titulares de los periódicos daban la noticia de que el 3 de octubre de 1903 hubo un incendio que destruyó los 12 locales del inmueble.

Con información del blog “Mérida en la Historia”, entre el bullicio de la calle ancha, se eleva el edificio que en alguna ocasión albergó a una ferretería cuyo dueño era Ricardo Gutiérrez González. La construcción es obra del Ing. Manuel G. Cantón, concluyéndose en 1912 con el objetivo de reemplazar al anterior que había sido devorado por un incendio. Por su estilo, en aquel tiempo se convirtió en un claro ejemplo de símbolo de modernidad por su fachada y por la incorporación de concreto armado, siendo el primero en la ciudad en tener este material.

La edificación de arquitectura neoclásica, también fue la primera en usar un elevador mecánico y una estructura de hierro y según con crónicas de a finales del siglo XIX, fue el primer rascacielos de la ciudad por tener 5 pisos. Lo que llama la atención del Siglo XIX, es el reloj que se sitúa en lo más alto que fue colocado en 1918, sin embargo, ya no funciona, pero sigue permaneciendo en el edificio.

En la actualidad, alberga a una zapatería y en el segundo piso a una escuela.

Fuente: Los Parques de la Mérida Colonial y Mérida en la Historia