En los años coloniales y posteriores a la independencia, durante todo el siglo XIX y gran parte del siglo XX, el escudo que se utilizaba en el Estado correspondía al de la Capital Yucateca. De acuerdo con el decreto del LI Congreso Constitucional del Estado Libre y Soberano de Yucatán y dado en la sede del Poder Legislativo de la Ciudad de Mérida, Yucatán, Estados Unidos Mexicanos, a los veintiocho días del mes de noviembre de mil novecientos ochenta y nueve (28/11/1989), el Escudo de Armas del Estado de Yucatán está conformado de manera heráldica del siguiente modo:

“En campo de sinople ciervo elanzado de oro, con sol moviente del mismo metal, surgiendo del ángulo siniestro del Jefe. En la punta, se aprecia la planta de henequén de oro, terrazada de piedras o lajas del mismo metal. Bordura de oro con 2 arcos mayas y 2 espadañas coloniales españolas en jefe y punta, diestra y siniestra, respectivamente”.

Antes de que se diera la transición del escudo, tenemos que hacer un poco de historia al respecto. El 22 de septiembre de 1989, el aquel Gobernador Víctor Manzanilla Schaffer, envió al congreso local una iniciativa la cual decretaba que se adoptará el escudo de armas del Estado de Yucatán. Entonces, el Congreso mandó una convocatoria para seleccionar el diseño, la cual tuvo una modesta respuesta de 3 personas que presentaron sus respectivos proyectos. Una vez analizados, se seleccionó el trabajo que presentó el autor y cronista Juan Francisco Peón Ancona, quien a su vez realizó los escudos de armas de los municipios de Tekax, Tizimín, Progreso, Izamal, Valladolid, Hunucmá y Ticul.

Luego, se emitió un decreto que fue promulgado y publicado en el Diario Oficial del Gobierno del Estado con fecha del 30 de noviembre de 1989 que adoptaba como escudo oficial del Estado de Yucatán al diseño realizado por Peón Ancona.

  •  ¿Cómo está conformado el escudo de Yucatán?

En cuanto a la composición del escudo de silueta cuadrilonga y de base redonda, se puede apreciar un fondo verde con un venado saltando encima de una planta de henequén sembrada en una terraza de piedras que se asemejan a las piedras calcáreas que evocan al suelo yucateco. En el lado superior derecho se asoma un sol mientras que todos los demás elementos están en color oro. La bordura en color oro posee 2 arcos mayas verdes, uno situado en la zona superior y la otra en la parte de abajo. Asimismo, tiene 2 torrecillas verdes coloniales españolas, localizadas una en cada extremo. Debajo del escudo se puede leer imponente el estandarte con la leyenda “YUCATÁN”.

  • ¿Cuál es su significado?

El venado considerado un animal icónico y característico de los montes yucatecos, representa la riqueza de la fauna en territorio yucateco.

El henequén simboliza el valor histórico que este agave dejó en el Estado por muchos años al exportarse y comercializarse a los diferentes rincones del mundo que dejó una importante derrama económica en la región, además de que significa la riqueza forestal de la entidad.

El sol es un símbolo cósmico de vital importancia en la cultura y cosmología maya. Análogamente, los rayos representan la luz radiante de las costas caribeñas y marítimas del Estado.

Las torrecillas coloniales españolas y los arcos mayas aluden a la mezcla de las dos razas, la española y la indígena que dio como origen al mestizaje. Otro significado de los arcos es que hacen referencia al espléndido estilo arquitectónico de las antiguas ciudades y pirámides mayas construidas con una impresionante precisión donde predominaban los trazos en forma de arco. Por su parte, las torres simbolizan de la arquitectura que trajeron los colonizadores consigo que recuerdan a los castillos coloniales edificados por ellos, cuyas torres resguardaban las ciudadelas y cuarteles.

En materia del color, el verde alude a la ecología y naturaleza, del mismo modo el oro manifiesta el esplendor de la tradicional riqueza cultural yucateca.

Por último y no menos importante, la palabra YUCATÁN en mayúscula es la nomenclatura de la provincia que en maya y traducido al español quiere decir “no comprendo tu hablar” o “no entendemos su idioma o manera de hablar” debido a que cuando los españoles llegaron a este sitio desconocido en aquellos entonces, los mayas les dijeron “Ma´anaatik kat´ann” al no entender lo que estas personas le decían. Cuando trataron de comunicarse con los nativos, éstos les respondían “uh yu kat´ann” (oye, como hablan). Los futuros conquistadores en su comprensión escucharon “Yucatán” y fue así como nombraron a estas tierras. Otra versión que existe es que la palabra Yucatán proviene de la palabra maya “Ci u t´aan” (no te entiendo).