Muy pronto estarás visitando y disfrutando de los hermosos sitios de Yucatán. ¡Te vamos a esperar! Y de nueva cuenta te diremos ¡Bienvenido y EXPLORE Yucatán! Mientras tanto, ve planificando tu itinerario con los lugares mágicos y bellos de las tierras yucatecas. Entre esos hermosísimos lugares, apunta en tu lista a Sayil.

Foto: Daniel Bayoana

Sayil que en el dialecto maya significa “el lugar de las hormigas”, pertenece a la Ruta Puuc de Yucatán. En sus años de esplendor  abarcan el período clásico terminal entre los años 600 y 900 d.C., fue una de las urbes de mayor importancia de la zona sur del estado, por sus características geológicas del lugar, el agua brillaba por su ausencia por la falta de cenotes en sus alrededores, así que los mayas se las ingeniaran para abastecerse de este preciado líquido al construir pozos en los suelos llamados chultunes para que éstos captaran agua de las lluvias en las temporadas de lloviznas, adoraban al dios de la lluvia y el agua, Chaac, para que les abasteciera de este recurso natural. Por su tamaño, concentración y estilo arquitectónico, tiene similitudes con Kabah y Uxmal, dejando entre ver que tuvo una considerable población que estaba conformada por una organización social.

Esta zona arqueológica es considerada la más grande sólo detrás de Uxmal, según con estudios se sabe que este sitio alcanzó una extensión aproximada a los 4 kilómetros cuadrados. Se estima que vivían 17,000 mayas si se contabiliza a las poblaciones cercanas. Sayil fue edificada encima de tierras destinadas a la agricultura las cuales les dieron poder y riquezas a sus líderes, incluso estaba organizada a partir de un inmenso sacbé (camino blanco) de norte a sur que llevaba al Grupo del Palacio a otro conjunto localizado aproximadamente a un kilómetro.

La distribución de Sayil se conforma de 3 zonas, la primera se trata de un núcleo que incluye las edificaciones de la élite, en la segunda hay viviendas que en su época fueron habitadas por los indígenas y la tercera se extiende hacia los asentamientos donde se rendían tributo. Las fachadas de sus edificios son destacables debido a su decoración de mosaico de piedra, la construcción sobresaliente es “El Palacio” gracias a su longitud, su inusual planta de 3 pisos cuyo segundo piso es decorado por la deidad descendente Ah Muzenkab, dios de la miel y de las abejas, y de los bajo relieves de Chaac.

Por su parte, “El Mirador” era un templo con 5 cámaras y alta crestería derivada del estilo arquitectónico de los Chenes, sin embargo, fue adaptada a las peculiaridades decorativas de los pobladores de la serranía. Es un claro ejemplo del temprano estilo Puuc que por siglos posteriores florecería en ésta y otras ciudades. A 2 kilómetros se llega al “Palacio Sur” y al “Juego de Pelota”. Cabe destacar que el yacimiento atrapó la atención de los exploradores Frederick Catherwood y John Lloyd Stephens quienes la exploraron en 1841 y dos años más tarde publicarían un famoso dibujo en su obra “Incidentes del Viaje de Yucatán” donde se referían a esta ciudad maya como “Zayi”.

Por su cercanía a Uxmal, ambos fueron declarados de manera simultánea como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1996.