Celestún es una de las tantas hermosas playas que pertenecen a la costa yucateca, hogar de los bellísimos flamencos, considerados los más rosados de todo el mundo gracias a la presencia de minerales y caroteno en sus aguas tersas donde se alimentan de peces, camarones y otras especies. En los alrededores de este fantástico lugar ecoturístico, existe una zona circular que te llamará la atención por su apariencia “muerta”. Se trata de Tampetén, la selva petrificada o mejor conocido como el bosque petrificado de Celestún.

En este sitio reinan árboles sin hojas y con formaciones extrañas, lucen completamente secos y “muertos”, sus raíces que brotan del agua parecieran sostenerlos a pesar de que brillan por su falta de “vida”. Este paisaje acuático y desértico es uno de los tantos atractivos que puedes conocer después de recorrer la Reserva de la Biosfera en una lancha guiada por un lugareño. Tampetén pareciera ser el escenario perfecto para una película post-apocalíptica.

¿Por qué los árboles de Tampetén parecieran estar “muertos”?  El paisaje que conforma el bosque petrificado está cubierto de manglar blanco, debido a la profundidad de las raíces de los árboles, permanecieron de pie luego de recibir las fuertes ráfagas de vientos tras el paso de un huracán (probablemente Isidoro en 2002). La cantidad de sal que absorbieron la madera y las raíces ocasionaron que adquirieran esa apariencia petrificada. Otra versión acerca del porqué del aspecto de los árboles, ocurrió cuando el nivel del mar invadió la tierra y por las estratosféricas cantidades de sal y diversos minerales presentes en el agua, no permitieron que brotarán hojas de sus ramas.

Durante el recorrido observarás una frondosa vegetación y troncos grandes grisáceos. Puedes caminar algunas zonas, pero ten cuidado al pisar el suelo es inestable por la cantidad de materia orgánica, provocando que la arena sea movediza. Si prestas demasiada atención y eres muy observador, notarás las huellas de los animales que recorren Tampetén como mapaches.

Es impresionante los paisajes naturales que crea la naturaleza, así que cuidemos mucho de estos sitios para que otros viajeros y las futuras generaciones puedan conocerlas y explorarlas.