Los orígenes de la Hacienda Uxmal se remontan al 12 de mayo de 1673, cuando el gobierno español a cargo del Rey de España le concedió al Capitán Regidor Don Lorenzo de Evia (fundador también de la Hacienda Mucuyché), una merced real de cuatro leguas de terreno pertenecientes de la sierra de Ticul, una en el sur, otra en el oriente, una más en el poniente y por última la del norte, dando un total de 160 kilómetros cuadrados. El objetivo de la hacienda era poblarlo de ganado vacuno. En el siglo XVIII, Don Alonso Peón y su esposa Doña Leonor Cárdenas adquirieron la finca y la transformaron en un ingenio azucarero.

Durante el siglo XIX, muchos exploradores extranjeros atraídos por las antiguas ciudades mayas de Yucatán que se ubicaban en la selva y que recorrieron estas zonas arqueológicas como Uxmal, se hospedaron en la Hacienda Uxmal de Don Simón Peón, heredero de la misma. Al ser una hacienda ganadera y maicera y estar en una región sureña apartada de la franja del cultivo del oro verde, el henequén, tuvo mucha relevancia a comparación de las demás haciendas de Yucatán.

Las construcciones prehispánicas de Uxmal previamente ya habían sido descritas desde 1586 por Fray Antonio de Ciudad Real, quien había recorrido la ruta puuc. Desde esos entonces, llegarían muchos otros extranjeros que describirían sus experiencias y aventuras como John Stephen, Desiré Charnay, Jean Frédéric Maximilien de Waldeck y Diego López de Cogolludo.

 Sin embargo, la región que abarca la Hacienda Uxmal se localiza en la ruta puuc, zona que se caracteriza por no tener cenotes y por lógica, sin agua. El rey no estaba al tanto de la ausencia del vital líquido y de las obligaciones adquiridos por el Representante de la Corona en Yucatán, debido a que la corona había sido adjudicada en estas tierras a cargo de un soldado maya que se llamaba Juan Can, quien probablemente pertenecía al ejército de la tribu de los Tutul Xiues, aliados de los españoles durante la Conquista en Yucatán. Dicho soldado maya reclamó la propiedad de las tierras al sacar unos mapas y documentos confusos, a lo que Don Lorenzo le pagó $74 pesos para resolver el conflicto.

  • Sus propietarios

Años más tarde, Don Lorenzo de Evia junto con su esposa, Doña Aurora Sierra de León y sus descendientes, mandaron a construir la hacienda maicera ganadera. Con el paso del tiempo, ampliaron la residencia y cavaron pozos de casi 70 metros de profundidad, además instalaron ruedas hidráulicas para que la familia y los trabajadores pudieron abastecerse de agua y darles del vital líquido a los ganados. La cosecha del maíz en esta zona tenía una vital importancia en la economía, así que edificaron un corral grande donde controlaban las vacas, estableciéndose ahí por varias generaciones.

En 1763, Don Alonso Manuel de Peón Valdés (natural de La Cuesta en España) quien fue un soldado y Capitán General de Yucatán y Gobernador Interino en varias ocasiones, y su esposa Doña Leonor de Cárdenas, se convertirían en los segundos dueños de la finca, el cual se convertiría en un ingenio azucarero, exportando su producto principalmente en Cuba. Los siguientes propietarios fueron Don Alonso Manuel Peón Jr. junto con su esposa María Joaquina Cano y Roo, más tarde el inmueble lo heredaría su hijo Don Simón Peón y Cano, siendo el cuarto dueño.

En 1839, el escritor John Lloyd Stephens y el dibujante Frederick Catherwood fueron invitados de Don Simón en 1839 durante su visita en Yucatán, quienes estaban recopilando información que años más tarde publicarían el libro llamado “Incidentes de viajes a Centroamérica, Chiapas y Yucatán” en 1841. Entre 1841 y 1842, regresarían otra vez a Uxmal para recopilar más datos históricos que se darían a conocer su obra “Incidentes de viajes a Yucatán” publicado en 1843.

  • La Guerra de Castas en la Hacienda de Uxmal

Debido a los malos tratos que recibían los indígenas, en 1843 se produjo uno de los primeros enfrentamientos que se llamó “La Rebelión de Nohcacab” en el municipio de Nohcacab (hoy Santa Clara) y en las Haciendas de Uxmal y de Chetulix, ambas propiedades de Don Simón Peón y Cano. El combate fue liderado por el cacique de Nohcacab, Apolonio Che y el Cacique de Tixhualahtun, Laureano Abán, quienes saquearon maíz y ganado de las haciendas y lo distribuyeron entre los pobladores de Nohcacab, Sacalum y Tixhualahtun. En 1847 estallaría la Guerra de Castas, teniendo como escenario la Hacienda de Uxmal y otras más que fueron destruidas.

  • ¿Cómo estaba conformada la Hacienda de Uxmal?

La finca de estilo español y con arcos conformada de la casa principal, el corral y la casa de máquinas con dos chimeneas. En la hacienda se destilaba alcohol de la caña que se cultivaba en los terrenos. De igual manera, tenía una Capilla, una casa administrativa, la mazmorra y un almacén en una plaza central.

  • La Hacienda en el Siglo XX

Ya durante el Siglo XX, la Hacienda alojó a varios arqueólogos que estaban realizando excavaciones en la zona arqueológica de Uxmal. Por mencionar algunos destacan el arqueólogo alemán Eduard George Seler que la visitó en 1909, Silvanus Griswold Morley en 1913, mientras que en la década de los 40´s se hospedaron Manuel Cirerol Sansores quien dirigió una película sobre Uxmal, y el arqueólogo Eduardo Noguera.

En 1955, Don Fernando Barbachano Peón inauguró el Hotel Hacienda Uxmal y Posada Uxmal, como campamento del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sitio donde se estableció la primera escuela de guías en el Estado. En los años 80´s, se llevaron a cabo labores reconstructivas en Uxmal bajo la supervisión del arqueólogo Alfredo Barrera Rubio, y en los 90´s estuvo a cargo del arqueólogo José Huchim Herrera.

Actualmente, los descendientes de la familia Peón siguen siendo los dueños de la Hacienda, la cual hoy en día es un hotel de lujo que está ubicada a un lado del Museo de Chocolate.