Por Germán Ávila

Un equinoccio ocurre cuando el Sol está situado sobre el ecuador celeste, es decir, el Sol pasa por su punto más alto en el cielo, lo cual sucede dos veces por año: entre el 19 y el 21 de marzo y entre el 21 y el 24 de septiembre de cada año. Durante el equinoccio de primavera, las coordenadas del Sol son 0’ 0” ascensión recta, 0’ 0” declinación, o sea, está en el cenit.

La palabra Equinoccio viene del latín “aequus nocte” que significanoche igual”, y como su nombre dice, cuando hay un equinoccio el día tendrá la misma duración que la noche. Este año 2021, el Equinoccio será el día 20 de marzo, lo que marca el inicio de la primavera.

Para las antiguas culturas, el equinoccio significaba el comienzo de una nueva estación de siembra y el final del frío, cada cultura tenía diferentes actividades y costumbres que iniciaban después de este evento astronómico.

¿Cómo hacían las antiguas culturas para calcular el equinoccio? Las antiguas culturas se guiaban de las constelaciones. Estas constelaciones que eran usadas por las antiguas culturas se encuentran ubicadas en la eclíptica, en otras palabras, el plano imaginario donde están las órbitas de los planetas y el Sol. Con esto en mente sabemos que el Sol y los planetas no pueden estar en cualquier parte del cielo, sino que pasan por esa línea imaginaria llamada eclíptica, y estas constelaciones que se encuentran en esa línea, son las que serían conocidas como “constelaciones del zodiaco”, de ahí su importancia histórica para las distintas culturas que miraron al cielo e hicieron astronomía sin telescopio, computadoras, y sin tecnología en general, solamente se guiaron por sus observaciones y cálculos matemáticos.

Para calcular el equinoccio de primavera, los antiguos astrónomos se dieron cuenta que el Sol pasaba sobre la constelación de Piscis. Lo fabuloso de esto es que se percataron de que a pesar que durante el día no se pueden ver las estrellas, sino que conociendo muy bien la posición de las constelaciones lo calculaban a groso modo, y aun así fueron bastante precisos.

A continuación, vemos un planisferio que es un mapa del cielo, y podemos apreciar que efectivamente el Sol se encuentra junto a la constelación de Piscis el día señalado por el equinoccio. Cabe señalar que el cielo de la imagen es de Mérida Yucatán, México, hemos desaparecido la atmósfera en la simulación para que las estrellas de fondo sean visibles.

Para calcular el segundo equinoccio del año, el cual es el de Otoño, las civilizaciones utilizaron el mismo método, ya que sabían que el Sol tenía que pasar en Virgo.

Hoy en día los humanos somos capaces de calcular con extrema precisión cada uno de estos eventos astronómicos, así como los eclipses, tránsitos de planetas frente al Sol, órbitas de cometas, oposición de planetas, etc.

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