Las esquinas de la Ciudad Blanca tienen historia y una gran característica que tienen, es por ser conocidas mundialmente desde la época colonial. Hasta la fecha, algunas esquinas existen, se les daba un nombre en particular por algún suceso que haya pasado o por haberse encontrado un objeto. En esta decimoséptima parte te traemos otra lista y te explicaremos el porqué de su respectivo nombre.

– El Candado (Calle 60 x 65) –

Frente al Bazar García Rejón se ubica una construcción que albergaba a la ferretería “El Candado” fundada por el comerciante alemán J. Cressmann el 7 de noviembre de 1878. Antes de que ocupara dicho espacio, el negocio llevaba por nombre “Ferretería y Mercería Alemana J. Crassemann y Cía” que se ubicaba en la esquina de “Las Monjas” (Calle 64 x 63). Cuando cerró El Candado, el lugar fue ocupado por el “Cine Aladino”. En la actualidad la edificación es una tienda comercial y la placa ya no existe.

– El Colegio (Calle 58 x 63 Centro) –

A una esquina de la Catedral de San Ildefonso se encuentra una placa empotrada en una de las edificaciones en la que se puede leer “El Colegio” que hace referencia al Antiguo Seminario Conciliar de Nuestra Señora del Rosario y San Ildefonso, escuela que se fundó a mediados del siglo XVIII por el Obispo Fray Francisco de San Buenaventura Tejada Díez de Velasco, quien había cedido parte del patio y del huerto del Palacio Episcopal.

Dicha escuela pasó por varias etapas hasta su cierre en el siglo XIX debido al cambio de las leyes en el país que separaban a la iglesia y al Estado. Por un tiempo albergó a oficinas administrativas como Telégrafos, Juzgados, Correos, Palacio de Justicia, entre otros. Por ese motivo, por un tiempo a este cruzamiento se le conoció como “Tribunales”, aunque su nomenclatura original prevaleció.

– La Exposición (Calle 63 x 56 Centro) –

Foto: Benjamín Arredondo

Sobre la misma calle 63, pero en el cruce de la calle 56 se localiza la esquina conocida como “La Exposición” que alude a un antiguo comercio del mismo nombre de la esquina cuyo propietario era Vicente Álvarez y Cía. que vendía lencería para mujeres y productos para hombres que funcionó hasta a finales de la década de los años cuarenta. El inmueble ha albergado diversos comercios. En estos días está habilitado como un negocio de telas.

Fuentes: Mérida en la Historia y Mérida de Yucatán.