El sistema escrito de los mayas está conformado por cientos de símbolos y glifos, cada uno tiene su respectivo significado. Entre uno de esas representaciones podemos mencionar al Etznab (Etz’nab) que significa espejo, espada o cuchillo. Con base en la astrología maya, simboliza el coraje y la fortaleza por ser la representación del equilibrio y moralidad de las personas justicieras que batallan por lo correcto. Este símbolo se relaciona con la iluminación del espíritu, el destino de la gente y las frecuencias de energías que arriban al universo e influyen en el planeta. Este glifo maya representa al color blanco y al punto cardinal norte. De acuerdo al calendario maya Tzolkin, el Etznab es el antepenúltimo y decimoctavo día de dicho sistema de días.

Además, este signo zodiacal maya cuenta con la energía del espejo y obsidiana, el último mencionado es un cristal volcánico que sirve para la fabricación de espejos, por lo que ambos simbolizan la dualidad de visualizar la vida y tener la capacidad de elegir el camino adecuado al cargar la obsidiana como un amuleto protector. El Etznab está relacionado con la imagen de un guerrero espiritual que afronta la verdad con fuerza y elige el camino de calidad ética y moral mediante sus acciones. El filo de la roca obsidiana significa la espada de la sabiduría y la purificación que permite que las personas actúen y tomen las decisiones correctas con el propósito de vencer cualquier obstáculo y autogenerarse como un ser de luz.

Por su parte, el cuchillo es el alma de un guerrero valiente y fuerte. Los antepasados prehispánicos creían que esta herramienta filosa igual se relacionada con el sanador tal como lo usa un médico durante sus operaciones para sanar a su paciente.

De igual manera, el símbolo designa las características y frecuencias energéticas de un día en específico para influenciar en los pensamientos y acciones de los individuos. La frase que describe a la perfección a los que nacieron bajo este signo es: “Reflexión es la transparencia en todas las relaciones”.

Los nacidos en el día 18 del calendario maya Tzolkin, constantemente están en conflictos debido a su conciencia de dualidad, aunado a que su manera de pensar suele ser extremista, ciertas acciones las catalogan como buenas o malas. Por esta manera de ver las situaciones, se sacrifican por sus semejantes. Entre las enseñanzas que brinda son la introspección y reflexión de lo que sucede en el ambiente y así tomar la mejor decisión. Gracias a la obsidiana, el sujeto aprende a resolver sus problemas y a buscarle posibles soluciones ante momentos estresantes, cosa que otros no podrían hacer. A pesar de esta gran cualidad de mantener la calma son de temple fría, no muestran sus emociones y les dificulta expresar lo que sienten, pero cuando las demuestra son en situaciones donde explotan y sacan todo lo que tienen dentro.

Según con la astrología maya, siempre estarán dispuestos en escuchar a sus amistades al olvidarse de sí mismos y enfocarse en ayudar a sus seres queridos. En cuanto al ambiente laboral, son adictos al trabajo al grado de caer en la obsesión, son perfeccionistas y temen en no tener éxito en sus proyectos.

Tanto en los yacimientos arqueológicos y en el Códice de Dresde se hallado grabados e inscripciones del Etznab, pero en el documento maya se representó como simbología y logografía.