• Chichén Itzá: Es una de las zonas arqueológicas perteneciente a las 7 maravillas del mundo. El observatorio (caracol), es una edificación redonda cuya función era para las observaciones astronómicas. El muro de las calaveras es un sitio donde se aprecian cráneos tallados en piedra. El cenote sagrado (Xtoloc), según dice la historia, se realizaban sacrificios humanos como tributo a los dioses. El Templo de Los Guerreros está rodeado de mil columnas, dedicada al dios Chac Mool donde podrás ver su estatua. Hasta el final de la cancha del juego de pelota, se sitúa el Templo del Hombre Barbado, recibe este nombre por el personaje con barba en la fachada. El templo de Kukulkán (la pirámide) es el principal atractivo, en ella desciende “La Serpiente Emplumada” durante el equinoccio. Después del fenómeno astronómico, disfruta del espectáculo de luz y sonido en Noches de Kukulkán”, los domingos es completamente gratuito.

  • Dzibilchaltún: A 14 kilómetros de la carretera Progreso, su nombre significa “donde hay estructuras sobre las piedras planas”. El Museo del Pueblo Maya está conformado por 4 salas de exhibición abarcando la época prehispánica del siglo XX de los mayas, desde la cultura, religión, costumbres, etc. Si se sigue a los 12 sacbés o caminos blancos, te llevarán al cenote de Xlacah (pueblo viejo), sumérjase en sus refrescantes aguas. Se han rescatado piezas arqueológicas de los mayas, como vasijas y huesos tallados. Tiene una profundidad de 45 metros y 100 metros de longitud. El Templo de las 7 Muñecas recibe ese nombre cuando arqueólogos excavaron y se encontraron precisamente con sietes muñecas de barro en la década de los 50´s. En el equinoccio, el sol pasa a través del templo, permitiendo a los espectadores presenciar el fenómeno astronómico, comenzando así el cambio de estación con la llegada de la primavera.