La ciudad blanca tiene mucha historia en sus calles y barrios, y uno de los más históricos es San Cristóbal. Aquí se concentró la población tlaxcalteca y mexica después de la fundación de Mérida en 1542, cuando apoyaron a Francisco de Montejo, “El Mozo” en la conquista de Yucatán. El barrio es el más habitado del centro histórico por sus grandes dimensiones.

En el libro “Catálogo Histórico de Mérida” escrito por Gonzalo Cámara Zavala, hace mención de las características de la parroquia como la gran concha que corona la portada central, siendo la única iglesia que tiene esto en Mérida, dándole un aspecto fascinante.

Frente a la iglesia está el parque con una explanada grande donde podrás ver a niños corriendo y riéndose con sus padres, a ciudadanos descansando en las bancas o alimentando a las palomas.

El sacerdote Crescencio Cruz trajo la imagen de la Guadalupana, se dice que fue traída desde Cuba a finales del siglo XIX.

La iglesia se construyó en el último tercio del siglo XIII, en su edificación estuvieron involucrados los obispos Fr. Luis de Piña y Mazo, e Ignacio de Padilla y Estrada, es uno de los principales atractivos de San Cristóbal por su arquitectura.

En el libro “Catálogo Histórico de Mérida” escrito por Gonzalo Cámara Zavala, hace mención de las características de la parroquia como la gran concha que corona la portada central, siendo la única iglesia que tiene esto en Mérida, dándole un aspecto fascinante.

Frente a la iglesia está el parque con una explanada grande donde podrás ver a niños corriendo y riéndose con sus padres, a ciudadanos descansando en las bancas o alimentando a las palomas.

En la calle 67 x 50 está la esquina del “Imposible” en una estación de autobuses, enfrente al centro de salud. El motivo de su nombre es en conmemoración de la demolición de último vestigio maya de la antigua T´hó, estaba considerada como una tarea “imposible” por Montejo, pero prefirieron cubrir las construcciones que demolerlo.

No olvides incluir este lugar en tu próxima visita.