Santa Lucía se ubica en la calle 60 x 55, a 3 esquinas de la Catedral de San Ildefonso. Junto con la Plaza Grande, es uno de los parques más antiguos de la ciudad que datan desde la fundación de Mérida en 1542.

Muchos años después, la ermita de Santa Lucía fue iniciada en el siglo XVI en 1575, por el conquistador encomendero D. Pedro García, quien costeó la obra con sus propios recursos. Según se sabe, fue destinada “al culto de los mulatos y negros” hasta 1620. Asimismo, durante largo tiempo el atrio funcionó como panteón hasta 1821 cuando se trasladó el camposanto al actual Cementerio General, en la ex hacienda Xcoholté. La plazuela que originalmente fue llamada “Santa Lucía” data del siglo XVII y actualmente lleva el nombre de “Los Héroes”. La iglesia la ampliaron y mejoraron en 1760 al grado de alcanzar la actual dimensión que tiene.

En 1804, el aquel entonces gobernador de Yucatán, Benito Pérez Valdelomar, mandó a transformar el muladar en una plaza agradable y vistosa con arcos y obelisco que se construyeron y finalizaron en 1873. El suelo de la plaza es de ladrillos ingleses y en el centro del parque está el obelisco dedicado al General Sebastián Molas.

En la época de los 50´s, el pintor Torre Gamboa pintó un mural, cuya obra representa el suplicio de Santa Lucía. En el siglo XX, dicho sitio fue dedicado para recordar y honrar a los trovadores yucatecos. A partir de 1965, todos los jueves se realiza la “Serenata en Santa Lucía” donde se interpretan canciones de trova junto con bailables típicos de la región.