Las esquinas de la Ciudad Blanca tienen historia y una gran característica que tienen, es por ser conocidas mundialmente desde la época colonial. Hasta la fecha, algunas esquinas existen, se le daba un nombre en particular por algún suceso que haya pasado o por haberse encontrado un objeto. En esta sexta parte, te traemos otra lista y te explicaremos el porqué de su respectivo nombre.

  • La flor de mayo (Calle 75 x 68 Centro)

El nombre de esta esquina se debe a un antiguo expendio de panuchos situado en la casa número 528. El local originalmente estaba hecho de madera y láminas, y se llamó así porque en la calle asomaban ramos de flores de mayo en las albarradas, a ambos lados. Este comercio perteneció al Sr. José de los Santos Mendoza quien lo abrió como tienda de abarrotes y funcionó hasta 1911 cuando falleció el propietario. Su viuda, Sra. María de la Cruz Basto inició un negocio de panuchos en el parque de San Juan y luego lo trasladó al cine Hidalgo en la calle 60 sur; pero en 1914 decidió abrirlo en su propio domicilio y heredó el nombre que don José le puso desde 1906. Se cuenta que en este local fueron alojadas provisionalmente las tropas del Gral. Salvador Alvarado, en 1915, y que el mismo general cenaba de vez en cuando en la fonda y charlaba con su propietaria.

Fue sitio de reunión de trovadores, compositores, gobernadores de Yucatán (por mencionar uno, Felipe Carrillo Puerto) y hasta del propio poeta chileno Pablo Neruda quien lo relata en su libro de memorias en uno de sus viajes a Pekín. La fonda continuó al servicio de los comensales más allá del fallecimiento de su propietaria en 1965, cuando quedó a manos de su hija, María de la Luz Mendoza y su colaboradora Catalina Pérez Collí.

El escritor, poeta y maestro yucateco, Roldán Peniche Barrera, escribió 3 artículos sobre esta esquina en el diario Por Esto! en diciembre de 2003. A continuación, podrás leer dichos escritos.

  • El conde (La Lonja) (Calle 62 x 65 Centro)

En esta esquina lleva ambos nombres por haber sido primero una casa propiedad del conde de Miraflores, único título de nobiliario que concedió la corona española a los súbditos de Yucatán durante la colonia y posteriormente sede de “La Lonja” meridana, una sociedad literaria fundada el 28 de septiembre de 1846 por un grupo de jóvenes que gustaban de reunirse todas las noches para intercambiar impresiones, debatir temas literarios y artísticos.