Durante la primavera, las calles de Mérida tienen la presencia de los siguientes árboles que embellecen aún más a la ciudad blanca.

  • Lluvia de oro

Es un árbol que mide de 10 a 12 metros con tronco corto, corteza gris verdosa y lisa. Sus hojas están compuestas de plumosas de hasta 40 cms de largo con 4 a 8 pares de hojuelas. La lluvia de oro es originaria del sur de Asia, de Pakistán a Sri Lanka y Birmania. Es la flor (konna) del estado de Kerala en la India, teniendo importancia en el festival Vishu para celebrar el año nuevo. En el siglo XIX fue traída a Yucatán como un árbol de flores ornamentales.  Los abejorros y abejas se alimentan se su polen y néctar. Es de los favoritos en los pueblos mayas y en las vías urbanas de Mérida y en parques. En el mes de mayo es cuando está en plena floración.

 

  • Bugambilia

La bugambilia forma parte del paisaje rural y urbano, adornando por sus coloridas flores trepándose en las paredes, bardas y glorietas hasta enlazarse con otros árboles. Sus variantes de colores van desde el lila, blancas, naranjas, rojas, etc. Gracias a su belleza y a sus cuidados fáciles, se ha introducido en países del cinturón tropical y en regiones templado cálidas donde no hay heladas fuertes. Se han reportado que la bugambilia posee propiedades medicinales, utilizándose en el tratamiento de enfermedades respiratorias y gastrointestinales. La familia nyctaginaceae se encuentra representada por 7 géneros y 11 especies en la península de Yucatán.

 

  • Flor de mayo

Conocida también como sach-nicté, chak-sabak-nikté y chack nikté, pertenece a la familia de las apocináceas y es originaria de las regiones tropicales húmedas y subhúmedas de América. Se distribuye desde México a través de Centroamérica hasta Brasil, Perú y Ecuador. La flor de mayo se utiliza para embellecer los jardines, parques, patios, glorietas, calles y hasta tienen presencia en los cementerios. Se puede encontrar a esta flor en la península de Yucatán.

Sus flores se emplean en la realización de guirnaldas y cadenas para adornas las iglesias en las ceremonias religiosas y hasta para decorar algunos platillos. El perfume que tiene se utiliza para aromatizar cosméticos, jabones, lociones y aceites para masaje corporal.

 

  • Jacaranda

En Yucatán se le conoce como “hokab” y su nombre científico es “tabebuia rosea”. Se le puede apreciar en las calles de la ciudad y en los municipios del estado por sus hermosas flores moradas, amarillas o rosadas que adornan los espacios a finales del invierno y a inicios de la primavera. Es de la familia bignoniaceae y se distribuye desde el sur de México hasta el oeste de los Andes, el norte de Venezuela, y en las costas de Ecuador y las Antillas. El árbol suele medir de 6 a 10 metros de altura en cultivo, y sobrepasa los 25 metros en condiciones naturales. Su floración varía ya que va desde mediados de enero o prolongarse a junio.

En 1930, México solicitó árboles de cerezo a Japón para plantar como símbolo de amistad. El clima mexicano no se prestaba para que florecieran los cerezos. El botanista Tatsugoro Matsumoto sugirió traer jacarandas, estos árboles les recordaban a los cerezos de su país. Se colocaron jacarandas en las principales calles de la CDMX y el resultado fue espectacular. Hoy en día en todo el país podemos disfrutar de este bello regalo de la primavera, incluido Mérida.

 

  • Flamboyán

Este árbol está presente en climas calientes del trópico americano y se le conoce como acacia roja en Honduras y Colombia, árbol de fuego en el Salvador y chivato en Paraguay y Argentina. En Yucatán forma parte del paisaje urbano de los pueblos y de la ciudad, por más pequeña que sea la comunidad siempre habrá un árbol de flamboyán. Es nativa de Madagascar donde está en peligro de extinción porque su madera se usa para hacer carbón. Según la historia, hay reportes históricos que afirman que exploradores franceses y portugueses llegaron a la isla de Madagascar a principios del siglo XVI y se encargaron de propagar el árbol en todos los continentes.