A tan solo 40 minutos y perteneciente al municipio de Mérida y aledaña a la Reserva Ecológica de Cuxtal se localiza la Hacienda Dzoyaxché que data del siglo XIX, cuya casa principal fue edificada encima de un cenote, siendo ésta su gran peculiaridad por su ubicación. Al igual que las demás haciendas, alcanzó su máximo esplendor durante la época henequenera en los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

El significado de la palabra “Dzoyaxché” es “palo delgado y verde” por derivarse de los vocablos mayas ts´oya´an (delgado), ya´ax (verde) y che´ (palo), aunque otra posible traducción sea “fila de ceibas” por sus vocablos tsool (fila, hilera) y ya´axche´ (ceiba).

El Sr. Francisco Martínez de Arredondo y Castro figura como su primer propietario a principios de la década de los años cincuenta del siglo pasado, pero cuando falleció la estancia pasó a manos de su viuda, la Sra. Josefina Molina de Martínez de Arredondo, sin embargo, vendió una parte a Nacional financiera en abril de 1962.

Su iglesia se edificó en 1926 para que sea el hogar del Patrono de la comisaría, San Nicolás Tolentino, cuyas celebraciones tradicionales en su honor suelen realizarse durante mediados de septiembre.

Sus paredes, techos y maquinaria que en su momento funcionó y que se pueden apreciar hoy en día, presenciaron aquellos años gloriosos de producción del oro verde yucateco. Su estanque y noria fueron modificados y como resultado dio surgimiento a la alberca.

Esta antigua finca está relativamente cercana a la Reserva Ecológica de Cuxtal, la cual tiene imágenes e información acerca de la fauna y flora del sitio. Los visitantes pueden dar un paseo en “truck”, apreciar el cenote Dzonot-Ich, nadar en la piscina y caminar en sus jardines frondosos.

Además, cuenta con un vivero, área de juegos rústicos para los niños, zona de camping, senderos ecológicos, ruta para montar bicicleta, baños con regaderas y vestidores y palapas con mesas y sillas para disfrutar de un delicioso almuerzo y recargar energías para proseguir con la aventura.