Homún es reconocido por su anillo de los cenotes, una ruta imperdible si eres amante de la naturaleza y la fauna. Además de estas maravillas cavidades naturales que te recomendamos visitar, a 8 kilómetros de distancia se encuentra la ex hacienda henequenera San Antonio Chichí de los Lagos, la cual es una de las tantas construcciones que en su momento produjeron henequén durante los siglos XIX y XX que significó una importante derrama económica en el Estado.

Su nombre se debe a la combinación de la palabra maya “chichí” (chiich) que usualmente dice el yucateco de forma cariñosa para referirse a su abuela, mientras que “lagos” literalmente quiere decir “lagos”, valga la redundancia. Sin embargo, otro posible significado es que hace referencia a la Laguna Yalahau y a otros pequeños cuerpos de agua aledañas a la hacienda.

El origen de esta finca se remonta al año 1765, cuando por órdenes del mariscal y Gobernador Español de Yucatán Figueroa se mandó a construir. En los años gloriosos y auge del henequén, le perteneció a Enrique y Elías Espinosa quien emitió monedas como paga a sus trabajadores.

Por mencionar solamente algunos de los detalles de mayor importancia en este sitio, resalta la conservación de un mural en la fachada de la capilla en los alrededores del pórtico de piedra del acceso principal. De igual manera, se destacan las caballerizas y un túnel que se conecta al jardín principal que cuenta con un patio posterior por debajo de la casa principal.

La finca posee 2 construcciones grandes, una de ellas resalta gracias a su arquitectura colonial con arquería. Cercano a la casa del capataz, se localizan una chimenea y veleta, ésta última mencionada se encargar de suministrar agua proveniente del pozo a los jardines.

Además, cuenta con una casa maya tradicional con techo de paja que se habilitó para que fuese un espacio de venta de artesanías. El estanque que almacena el vital líquido que está dentro del antiguo inmueble henequenero fue remozado para que funcione como piscina para sus huéspedes. Por su parte, el tanque de agua principal fabricada de mampostería reforzada con vigas de hierro, sirve como mirador al instalarle escalinatas que permiten tener acceso a la parte más alta del lugar.

Tras ser restaurada en 2009, los arcos de algunas puertas de entrada de la histórica construcción y los balcones de piedra se reconstruyeron. En estos tiempos funciona como hotel y parador turístico. Incluso, el personal que labora en la jardinería pusieron detalles escultóricos a base de contenedores de hierro que se usaron durante el proceso de extracción de la fibra de henequén.