Cercana a Oxkutzcab y a las Grutas de Loltún perteneciente a la ruta Puuc, se encuentra la Hacienda San Juan Bautista Tabi que data del siglo XVIII. Al igual que las demás haciendas, alcanzó su máximo esplendor durante la época henequenera entre los siglos XIX y XX que dejaron una importante derrama económica en el Estado.

Foto: Verde Guillén

A inicios del siglo XVIII, era una granja dedicada a la crianza de ganado, pero a finales del mismo siglo cambió su giro comercial al convertirse en una finca azucarera, maicera, tabacalera y henequenera. 

La casa principal con doble arquería fue de suma importancia en la finca, debido a que su localización sirvió como eje de directriz en el ordenamiento del espacio. Incluso, ayudó a que no sufriera a causa de los cambios climatológicos como la humedad y el calor que predominan en el Estado, permitiendo que circulara el aire y a su vez protegiera de los rayos solares, método que se implementaría demás haciendas henequeneras. Por ese motivo, la casa principal se localiza en el interior del terreno.

Por su parte, la iglesia posee un extraordinario retablo que resguarda al Santo Patrono que da nombre al inmueble. De igual manera, contó con una tienda de raya, corrales, entre otros.

La ex Hacienda San Juan Bautista Tabi poseía una estructura clásica. En sus alrededores hay antiguos vestigios mayas que convergen con la fauna y flora de la región, hasta que la adquirió las autoridades estatales para el desarrollo de un proyecto de recuperación ecoarqueológico.

Si quieres tener un viaje al pasado histórico de Yucatán a través de la arquitectura de esta hacienda, te recomendamos que la visites antes o después de visitar algún destino turístico aledaña a ésta.