Después del auge henequenero que se vivió entre los siglos XIX y XX en el Estado y su posterior declive, muchas haciendas quedaron abandonadas. Años más tarde, algunas resurgieron al convertirse en hoteles, restaurantes o sedes de eventos sociales que hasta la fecha siguen funcionando, mientras que otras simplemente no volvieron a resurgir, tal como son los casos de Citincabchén, Kochol y Nuestra Señora de la Soledad Pebá.

A continuación, te compartimos parte de su pasado histórico e información relevante de estos sitios que gozaron de un boom impresionante hace algunas décadas.

– Hacienda Citincabchén –

Ubicada en Chapab, esta antigua hacienda produjo una cantidad considerable de fibra del considerado “oro verde yucateco”. El probable significado de su nomenclatura es “me gusta la miel sabrosa y el pozo” por derivarse de los vocablos mayas “ki´” (sabroso), “tin” (yo), “kaab” (miel), y “ch´e´en” (pozo).

Gran parte de sus edificios están deteriorados, a excepción de la Capilla de San Diego de Alcalá. Debido a su cercanía a la zona arqueológica de Mayapán, algunos visitantes hacen escala en Citincabchén para conocerla.

– Hacienda Kochol –

Localizada en Maxcanú, data del siglo XIX. Koochol es una especie de grillo robusto lento de color café claro que no tiene alas, insecto que habita en esa región de Yucatán.

Durante el siglo XIX sus propietarios eran Lara Bolio, Lara O´Horán y Lara Ferré, descendientes de la familia Lara. A finales de la década de los años treinta del siglo XX, Mercedes Lara se la dejó como herencia a su hijo Luis O´Horán Lara, aunque la perdería en la década de los años cincuenta a causa de una ejecución hipotecaria, siendo adquirida por una institución bancaria que la utilizó como almacén.

Esta estancia consiste de la casa principal, una tienda de raya, una capilla, la casa de máquinas, la casa del capataz y viviendas mayas donde vivían los empleados.

Con motivo de la visita del General Porfirio Díaz en el Estado en 1906, se colocó un arco triunfal en su entrada.

– Hacienda Nuestra Señora de la Soledad Pebá –

Cercana a las Haciendas de Yaxcopoil y Temozón Sur,en la localidad de Pebá (perteneciente al poblado de Abalá) se encuentra la ex Hacienda Nuestra Señora de la Soledad Pebá. La palabra Pebá traducido al español significa “llevar un vaso de agua en la mano”.

 En sus inicios funcionó como una estancia maicera-ganadera, pero se convirtió en una hacienda henequenera que laboró hasta a mitad de la década de los años ochenta.

Le perteneció al matrimonio conformado por Jorge María Rivero Solís y María del Carmen Trava, quienes se la dejaron como herencia a sus hijos Miguel y Adolfo Rivero Trava. Sin embargo, se la vendieron a Jorge Goff quien después se la vendió a Alfonso Martín.

El recinto está conformado de la casa principal, casa del administrador, casa de máquinas, una capilla, corrales y bodegas.