Si estás de visita en Mérida, seguramente te habrán hablado sobre las marquesitas y hasta las habrás probado, pero, ¿sabes cuál es su origen e historia?

Historia

La marquesita es una especie de flauta, una barquilla dulce rellenada de queso holandés (conocido en Yucatán como queso de bola), y es de los dulces o postres favoritos de los yucatecos y turistas además de ser muy representativa del estado. Se conoce que su origen fue en los años 30´s. Vicente Mena Muñoz, conocido por la gente como “Polito”, era un heladero y sorbetero, que creció con este oficio y se hizo cargo de la heladería “Casa Polito”.

Durante su niñez vendía helados junto con su padre Leopoldo Mena Bobadilla, “Don Polo” en un carrito de fierro de 3 ruedas con la leyenda “Helados Polo”. Con el tiempo, Polito asumió la responsabilidad del negocio, aunque en la temporada de frío bajaba drásticamente sus ventas, ante la necesidad usó su creatividad e idealizó alternativas para que sus clientes no dejarán de comprarle su producto. A pesar de esto, seguía elaborando sus propias barquillas para sus helados hasta que creó una especie de barquilla que se pudiera servirse caliente y con un algún tipo de relleno. En estos entonces el queso de bola estaba siendo muy consumido por los yucatecos, entonces optó por rellenar sus barquillas con este ingrediente y la arrolló en forma de taco.

  • ¿Por qué se le llama marquesitas?

El éxito fue rotundo, quienes probaban su creación le preguntaban a Polito el nombre de su postre. Víctor Jesús Mena Bates, nieto de Polito, ha mencionado que su abuelo estaba profundamente enamorado de su esposa doña Carmen Muñoz y se le dirigía a ella como su marquesa. En honor a su amada decidió nombrar a su postre como “marquesitas”. Hay otra versión que cuenta Vicente Mena Heredia, hijo de Polito, comenta que su padre quería ponerle “La reina” pero le recomendó que fuera un nombre más exquisito y dulce, como una marquesa, y de ahí surgió lo de “marquesita”.

  • Ingredientes que se usaron antes del queso de bola

Polito pensaba en rellenar a la marquesita con carne molida pero la barquilla se suavizaba, entonces decidió rellenarla con queso Daysi, pero no logró cautivar a los clientes. En el mercado Santos Degollado situado en el barrio de Santiago donde está ubicada la heladería hoy en día, su hijo vio quesos holandeses y le sugirió que probaran con dicho ingrediente.

En las primeras presentaciones, el bocadillo medía aproximadamente 10 cms y era más grueso, sin embargo, Doña Carmen le aconsejó que agrandará el tamaño de la barquilla, provocando que sea más delgada. Actualmente mide casi 20 cms de largo sin perder su suavidad sin dejar de ser crujiente y su contraste de sabor salado y dulce han convertido a la marquesita en la favorita de las personas locales y de turistas. Hoy en día se pueden ver a vendedores ambulantes en la plaza grande y en el parque de las américas ofreciendo sus propias versiones de marquesitas rellenadas de chocolate, cajeta, mermelada de frutas, etc.

¿Ya probaste las marquesitas?