Una de las tantas comidas que pertenecientes a la gastronomía yucateca son los joroches. Este platillo es considerado casero porque no se prepara en los restaurantes, pero su preparación es relativamente sencilla y es uno de los claros ejemplos del pasado prehispánico maya.

La palabra Joroches proviene del maya “joroch´”, sustantivo que se le da al guiso de frijoles con bolitas de masas, o “jooroch´”, bola pequeña de masa de maíz que se echa al caldo del frijol.  Algunos en vez de pronunciar “joroches” dicen “joloches”, y una de las razones de esto es porque en el dialecto maya existe el vocablo “jolo´och” que significa cáscara u hojas de la mazorca o elote. Con sólo cambiar una letra, cambia totalmente el significado.

Sobre su origen no se sabe exactamente cuál es, no hay registros que digan desde cuando existen los joroches. Se cree que data en la época prehispánica y que con el paso del tiempo ha ido evolucionando.

Es una comida meramente casera que no se puede encontrar en los restaurantes a pesar de pertenecer y representar la gastronomía yucateca. Los joroches consisten de bolitas de masa rellenas de carne molida (aunque esto depende del gusto de la persona porque en ocasiones solamente son de masa), bañadas en frijol colado, salsa de tomate frito (chiltomate), queso sopero y chile habanero al gusto. Dichas bolsas se mezclan con aceite manteca de cerdo y sal. Este delicioso manjar yucateco no sólo se prepara en Yucatán, sino que también en Quintana Roo y Campeche. Por la combinación de sus ingredientes, las papilas gustativas tendrán una experiencia culinaria única. Existen variantes de los joroches al agregarse queso, longaniza o huevo, en el interior de las pequeñas bolas.

Si quieres consentir a tu familia, los joroches son una excelente opción gastronómica para deleitar el paladar de tus seres queridos.