Dentro de la mitología maya existe un ser de estatua grande y con una malicia proporcional a su altura. Posee muchas extremidades (pies y brazos), y garras de cuervo, su cuerpo está cubierto de vellos, posee varios aparatos reproductores de distintos animales, sus testículos le cuelgan y suele merodear en los campos durante las noches, destruyendo plantas, animales y devorando hombres para saciar su apetitito y calmar su sed al beber la sangre de los niños. Se comenta que quienes se encontraban con este ente y miran sus ojos, perecen por su imponente presencia. Como tal, el kakasbal no se le considerada un “uay” (brujo), su probable origen sucedió en el inframundo maya, era un espíritu malicioso que, con base en las creencias de los mayas, provenía del centro de la tierra.

Kakasbal significa “cosa mala” por derivarse de los vocablos mayas “k´aas” (mal, malo, feo) y “ba´al” (cosa), aunque otro significado pudiese ser “dos cosas escondidas” por los vocablos “ka´, ka´a” (dos), “baal” (esconder) y baalal (escondido), pero la primera traducción es la más conocida y aceptada. Los antepasados le decían “la sombra de las sombras” porque su silueta se confundía en las noches y su voz con los vientos.

El kakasbal se trata de una sombra que solo algunos pueden ver, o por lo menos eso se cree. Los árboles destrozados eran indicios de había estado presente en algún determinado lugar. Emite una voz súper grave, siendo una combinación de sonidos guturales y monocordes. Según esta criatura confundía a las personas cuando les dirigía la palabra, quienes lo escuchaban pensaban que era su voz interna que les estaba hablando, sin embargo, era el propio Kakasbal que buscaba infringir sufrimiento y daño. A través de su voz, provocaba que los hombres se convirtieran en individuos llenos de malicia, violencia, codicia, al grado de no encontrar su propia satisfacción por su ambición. Su objetivo era llenar de maldad los corazones de la humanidad.

De acuerdo con los relatos de los campesinos, eran pocos los que se percataban del peligro inminente en el que estaban al encontrarse con este demonio, algunos salían ilesos al observar una sombra extraña que se aproximaba, en ocasiones era imposible huir de él. Su aliento es tan tóxico que mata a la vegetación, las cosechas quedan reducidas en polvo, a su vez que trae desolación y la peste. Increíblemente, este monstruo cuenta con una impresionante inteligencia sarcástica y una personalidad terrorífica. Cuando devoraba en su totalidad a sus víctimas, en las casas de los occisos dejaba los huesos para asustar a sus familias.

De igual manera, tiene la habilidad de transformarse en cualquier ser vivo, ya sea un pájaro, un insecto e inclusive en un hombre perfectamente desarrollado. Esta bestia es uno de los más temidos de la mitología maya por sus poderes malignos, además de alimentarse de la carne humana, los pensamientos malos son otra fuente de alimentación al entrar en las mentes de los humanos.