Este tipo de construcciones de rocas que es muy común ver en los municipios de Yucatán, son conocidas como albarradas que en maya es koot. Aunque a simple vista son solamente piedras encimadas entre sí, la albarrada sirve como delimitante entre terrenos y se puede apreciar en las casas tradicionales mayas de los pueblos.

La albarrada está compuesta de paredes de piedras secas que no están unidas por ningún mortero o argamasa, se mantienen se mantienen en su lugar en virtud de su exacta verticalidad, de la forma de los cantos o rocas que la componen y de las cuñas del mismo material con que se aseguran al cuatrapearlas, unas con otras. En la mayoría de los casos, los encargados de construir las albarradas extraen las piedras con pico y barreta para romperlas y reducir su tamaño y las reducidas al tamaño requerido, se encargan también a partir en lascas de forma especial a otras piedras destinadas a servir de cuñas. Cuando éstas se fijan con mezclas, se dice que se hace el bah-pec (baaj-péek) de baaj (clavar a golpes) y péek (mover).

Las albarradas yucatecas cumplían la función de cerrar planteles de henequén para protegerlas de depredadores. Mientras vayas manejando que no te sea curioso ver albarradas a lo largo de las carreteras limitando al monte o ver a algún tolok (iguano) encima de alguna albarrada tomando el sol porque ser de sangre fría. En las fechas de Hanal Pixán se ponen hileras de velas encimas de ellas para que sean el camino de regreso de los fieles difuntos al inframundo.