La catedral de Mérida es una de las atracciones de la ciudad, recibe a diario a feligreses y a turistas nacionales y extranjeros para fotografiar y conocer las inmediaciones de la iglesia. Es la primera catedral en ser construida en América Latina entre los años de 1562 y 1598, además de ser la más antigua en México, se le conoce también como la catedral San Ildefonso. Su historia comienza desde la conquista de los españoles a la antigua T´Hó, se percataron que tenían que construir una iglesia. La petición de edificar una catedral fue del rey Felipe II y la autorización fue del Papa Pío IV.

Se les encomendó la labor de construcción a Juan Miguel Agüero y Pedro de Aleustia y del colaborador Gregorio de la Torre.

Ha habido actos delictivos en la catedral como saqueos de obras y tesoros, ocasionado por la inestabilidad política que había en el siglo XIX. Por orden del general Salvador Alvarado, en 1915 hubo otro saqueo y el resultado fue que se perdió el invaluable acervo de arte sacro y el órgano Walcker fabricada en Alemania en 1902.

La edificación original de la catedral tenía 5 capillas, pero 2 fueron demolidas (la capilla del Rosario y la capilla de San José). La razón de su demolición fue para separar a la catedral del Palacio Episcopal, lo que hoy es en la actualidad el Museo Fernando García Ponce- MACAY y el pasaje revolución.

Su fachada es de estilo renacentista, la puerta de perdón posee un arco de medio punto enmarcada por columnas en ambos lados, en cada uno se encuentran dos imágenes de San Pablo y San Pedro.

En el acceso principal está ubicada la cornisa con un frontón triangular, y encima hay una ventana que actualmente le corresponde al coro donde está el piano, pero no se puede ver porque está enmarcado por 2 enormes columnas de orden toscano, las cuales sostienen el enorme arco.

En el interior hay 12 columnas dóricas, 6 en ambos lados y estos representan a los doce apóstoles de Jesús. El altar mayor de la catedral alberga al considerado cristo más grande, Cristo de la unidad, mide 14 metros y fue construido por el artista español Lapayese del Río. A un costado se localiza el cristo de las ampollas (cristo negro), imagen muy venerada por la gente.