Su nombre científico es Cnidoscolus aconitifolius o Cnidoscolus aconitifolius, esta planta es una especie de espinaca muy representativa de Yucatán, cuya planta puede medir menos de 2 metros de altura o hasta más de 6 metros, dependiendo de las condiciones en donde esté.

Según la historia dice que cuando los españoles arribaron al estado, les atrapó la atención los arbustos peculiares y los usos que les daban los mayas a sus hojas. Quedaron demasiados impresionados que la descripción de la chaya está en el libro “La Relación de las Cosas de Yucatán” del obispo español, Fray Diego de Landa.  Los españoles llevaron un par de hojas de chaya a Carlos IV a España, quien las probó y quedó maravillado por los beneficios de la planta.

La chaya tiene una estrecha relación con la cultura maya, los ancestros le llamaban “chaay” y la comían acompañados de las semillas de calabaza y el maíz para preparar una especie de tamal. Los arbustos de esta planta crecen de manera rápida, por ser una planta tropical son resistentes a la sequía y al exceso de agua en temporada de lluvias, tienen la capacidad de sobrevivir ante la falta de cuidados y pueden estar por tiempos prolongados bajo los rayos del sol o estar en áreas con sombra.

  • ¿Cómo plantar y conseguir la chaya?

Por ser de fácil cultivo, se cosecha en los patios de las casas o en los terrenos. Para tener un ejemplar de chaya, se requiere de cortar una rama cercana al nacimiento del tallo, luego se pone acostada en un sitio seco y con sombra para que el corte de la base se seque por completo. Cuando esté seca, se cava un hoyo pequeño en la tierra para plantarla verticalmente. Si haces todo bien, en un lapso de dos semanas la planta echará sus primeras raíces.

En los mercados tienes la posibilidad de comprar hojas de chaya con las vendedoras por si no tienes una planta en el jardín, en caso de que poseas una planta tienes que saber que es un poco tóxica por contener ácido cianhídrico. Por este motivo, algunas personas al verla tratan evitar tener contacto con ella por que produce picazón en la piel. Se cree que para bajar algunas hojas se tiene que pedir permiso a la mata para que no te cause alguna reacción o te pique. Las hojas crudas son tóxicas, por eso se deben cocinar en agua de 15 a 20 minutos antes de comerla. A pesar de ser nutricional, no se recomienda ingerir más de 5 hojas al día.

  • La chaya en la gastronomía yucateca

Tiene presencia en los platillos típicos de Yucatán. Por ejemplo, es uno de los ingredientes del tamal yucateco “dzotobichay”, mejor conocido como “brazo de reina”. Otra de las comidas en la que se utiliza es en los huevos revueltos, en el agua de chaya y combinarla con piña, limón y pepino. Es un ingrediente básico en la dieta del yucateco.

  • Los beneficios de comer chaya

Tiene un alto contenido en minerales y es rica en fibra, hierro, proteínas, vitamina C y en caroteno, convirtiéndola en un superalimento. Posee propiedades medicinales al usarse para combatir las piedras en los riñones, la diabetes, las hemorroides, la gastritis, la colitis, problemas de circulación, colesterol alto, la osteoporosis, la artritis, además de aumentar el calcio en los huesos y desinfectar los pulmones. El látex de los tallos se usa para remover verrugas.

La chaya es una planta considerada meramente local de tierras yucatecas con excelentes beneficios a nuestra salud.