A tan solo una hora de Mérida, en la comisaria del poblado de Temax se encuentra una de las haciendas que más llaman la atención por su estilo arquitectónico que recuerda a las construcciones y fortalezas medievales de Europa: La Hacienda Chenché de las Torres.

Durante el siglo XVIII, la familia Manzanilla adquirió la propiedad a Doña Candelaria Peón y Peón. Su arquitectura fue remodelada bajo las ordenes de los dueños que la adquirieron después, Álvaro Peón de Regil y Joaquina Peón Castellanos, los condes de Miraflores, tras las remodelaciones adquirió la apariencia de una edificación y fortaleza europea del medioevo. En la actualidad la hacienda le pertenece a Isabella Kimerman.

Sus orígenes se remontan al siglo XVIII. Sus torres medievales miden entre 15 y 20 metros de altura. Esta hacienda se distingue de las demás que hay en territorio yucateco por su peculiar arquitectura. Una de las principales atracciones de este lugar son sus jardines repleta de flores y la pequeña capilla neogótica. Si prestas demasiada atención en las paredes, podrás apreciar algunos escudos semejantes a los que fueron utilizados en países como Inglaterra y Alemania durante la época del Renacimiento. Por otro lado, en los muros exteriores y en ambos lados de la puerta principal, están 2 escudos de sus antiguos dueños: Don Álvaro de Peón de Regil y Doña Joaquina Peón Castellanos.

Cabe recalcar que la Hacienda Chenché de las Torres es propiedad privada, sin embargo, en ocasiones se renta para la realización de sesiones fotográficas. No hay acceso en el interior de la majestuosa construcción colonial, aunque se puede recorrer las áreas de los jardines, el patio y la capilla, al pagar una económica cantidad de dinero.

Si estás cerca de esta finca, no dudes en visitarla, te sentirás como si estuvieras en al realizar un “viaje al pasado” en los años coloniales cuando las haciendas estaban en su máximo esplendor y apogeo.