Muy pronto estarás visitando y disfrutando de los hermosos sitios de Yucatán. ¡Te vamos a esperar! Y de nueva cuenta te diremos ¡Bienvenido y EXPLORE Yucatán! Mientras tanto, ve planificando tu itinerario con los lugares mágicos y bellos de las tierras yucatecas. Entre esos hermosísimos lugares, apunta en tu lista a Kabáh.

Kabáh es uno de los pocos lugares que mantienen su nomenclatura prehispánica la cual se menciona en el Chilam Balam de Chumayel. El significado de su nombre es “la mano del artista”, “la mano poderosa” o “el señor de la mano fuerte y poderosa”. De acuerdo con Fray Estanislao Carrillo, cura del municipio de Ticul y un importante investigador de la cultura maya, mencionó que la palabra Kabáh es proveniente de los vocablos mayas “k´ab” (mano) y “ah” (pronombre de “él”). A finales del siglo XIX, el explorador Teobert Maler la nombró “Kabahau-can” (El Señor que sujeta la serpiente o el que tiene la serpiente real en la mano) derivado de los vocablos mayas k´ab (mano), ah, ahau (él, señor), y kaan (serpiente).

Perteneciente a la Ruta Uuuc, solamente Uxmal la rebasa en sus edificaciones que se erigieron en plataformas artificiales. Según con referencias históricas, la historia de este lugar data del período Clásico Temprano y Tardío. Te llamará poderosamente la atención la combinación de estilos arquitectónicos como el de los Chenes y el Petén a pesar de estar localizado en la zona sur del Estado.

Gran parte de la arquitectura de sus edificios fue edificada en los siglos VII y XI, en uno de sus dinteles encima de la puerta de un edificio, está grabado la fecha “879”, cabe la posibilidad que fue durante el apogeo de esta urbe. En otra edificación se puede apreciar el número 987. Se cree que la zona arqueológica fue abandonada o simplemente los indígenas no construyeron más centros ceremoniales antes de la llegada de los españoles.

Kabáh se conecta con Uxmal mediante un sacbé (camino blanco) el cual mide 18 km y 5 metros de ancho, con arcos en ambos extremos. Se tiene registro que el primer ensayo sobre este yacimiento arqueológico fue publicado por los exploradores Frederick Catherwood y John Lloyd Stephens en 1842.

Entre las construcciones de mayor importancia se destaca “Arco Triunfal”, éste marcaba el inicio y final que se unía Uxmal y Nohpat. Otro camino interior que parte del arco conduce a una pequeña plaza y de ésta se prolonga en dirección al sur, para terminar frente a una estructura piramidal del Grupo Sur. No cuenta con ninguna ornamentación, posee 2 molduras en el centro. Fue mandada a ser reconstruida en los años 50´s bajo la supervisión del arqueólogo mexicano Ponciano Salazar.

Foto: @verdeguillen

“La Gran Pirámide” fue levantada encima de una pequeña elevación del terreno, ésta se aprovechó para completar el rellenado y así edificar una estructura con varias terrazas. El “Grupo del Palacio” está conformado por 2 pisos o niveles, se caracteriza por su diseño y ubicación en el núcleo monumental de la antigua ciudad. La plataforma donde se eleva tiene un aproximado de 14 chultunes (cisternas mayas) dejando entrever que las obras arquitectónicas formaban parte de un conjunto residencial para las clases altas. Incluso, se calcula que poseía más de 30 habitaciones.

Dicha construcción se une con otro palacio llamado “Codz Poop” que traducido al español significa “estera enrollada” o “alfombra enrollada” por derivarse de los vocablos mayas koots´ (arrollar, enroscar, clasificador numeral para rollos, rueda) y koop (enrollar, encorvar, enroscar), tal vez su nombre se deriva de las curvas narices de los mascarones que decoran al templo, por esto también se le denomina como “El Palacio de los Mascarones”. Te dejará con el ojo cuadrado por su fachada poniente, originalmente estuvo cubierta por 250 mascarones de piedra de dios del agua y de la lluvia, Chaac.

Cuando todo se vaya normalizando poco a poco, puedes visitar esta prehispánica ciudad maya que se localiza a unos minutos de Uxmal.