En las postrimerías del siglo XX, en octubre de 2000, la vetusta de la iglesia de San Juan Bautista fue objeto de trabajos de rescate y consolidación de sus exteriores. Se realizaron las labores que incluyeron la atención de los rajueleados exteriores en la fachada oriente y la casa cural, donde también se intervino la arquería isabelina.

El plan incluyó la restauración de la cornisa perimetral de la parte superior de la nave principal del recinto religioso, y la habilitación de ambas torres y sus respetivos campanarios. Los trabajos culminaron en febrero del 2002. Aunque varios autores señalan que la estatua original que adorna la fuente del parque denominada “La Negrita”, que se supone es una recreación de la diosa Venus, fue trasladada de la Plaza Grande, otros historiadores, como el Lic. Santiago Burgos Brito, afirman que provino del parque de Santa Ana.

Otros reportajes crónicos dicen que la negrita fue importada de París, Francia, a inicios del siglo XX, y que por un tiempo estuvo en la Plaza Independencia (Plaza Grande). En su momento, el lado poniente de la plaza de San Juan estaba habilitado como jardín, dotado con bancas, enverjado y árboles de flamboyanes. En la parte central se erigió una estatua de bronce color oscuro conocida como “La Negrita de San Juan”. Lo llamativo de la obra situada en una fuente, es que el agua emerge del cántaro que tiene agarrado la diosa Venus.

Fuente: Los Parques de la Mérida Colonial