En la primera parte de esta editorial te presentamos las primeras nomenclaturas que se implementaron en las calles meridanas y su posterior numeración teniendo como base los puntos cardinales de la ciudad.

En esta ocasión, te explicaremos el cambio que se realizó a petición de la Administración de Correos de Mérida, la cual sigue vigente en estos tiempos y que ayudaron a los carteros e incluso a la ciudadanía a localizar direcciones de una manera más rápida en comparación del antiguo sistema de nombres que existió.

Arco del Puente de Mérida / Créditos: Mediateca

Cambio de nomenclaturas para la entrega correcta de la correspondencia

En el folleto “Mérida Viejo” escrito por Carlos P. Escoffié y publicado en 1932, comparte información interesante acerca de las labores que se llevaron a cabo para cambiar la antigua nomenclatura.

En su trabajo menciona que el 9 de julio de 1890 la Administración de Correos de Mérida se dirigió al entonces Gobernador y Coronel Miguel Traconis, solicitándole que el Ayuntamiento se encargara de asignar nuevos nombres a las calles y viviendas para que se entregara la correspondencia en tiempo y forma, evitando que las misivas quedaran rezagadas o entregadas a destinatarios desconocidos por los carteros.

Plano y nomenclatura 1893

El 2 de junio de 1894 el Gobernador Lic. Carlos Peón apoyó a una gacetilla publicada en “El Eco del Comercio” en su edición 16 para que el Ayuntamiento atendiera la solicitud considerada urgente y necesaria.

De igual manera, el Sr. José E. Rosado escribió una carta fechada el 4 de septiembre de 1894 para que el periódico mencionado, misiva que se publicó en el tiraje del 8 de septiembre de 1894 en la que mostraba un proyecto que consistía en que cada dueño pagara 15 centavos para que les numeraran sus casas, comprometiéndose a poner nombres de las calles sin que el Ayuntamiento de Alfredo Domínguez Peón desembolsara dinero, tomando como base un plano trazado por Don Enrique Cervera Pérez.

Fragmento Plano Centro de la Ciudad 1895

El 30 de julio de 1895 en “El Eco del Comercio” publicaría una nota titulada “La numeración de calles y casas” que detallaba el trabajo que se estaba realizando como preámbulo del Censo de 1895. Luego de discutirse diversos proyectos en la Junta Directiva del Censo, éste fue aprobado por el Gobernador Lic. Carlos Peón.

Numeración de las calles que aún sigue vigente

La aquella novedosa y actual nomenclatura que persiste en estos días se hizo de la siguiente forma:

Todas las calles del norte a sur son pares a partir de la calle 60 (anteriormente conocida como del Progreso), mientras que al Oriente disminuirán y las del Poniente aumentarán, norma que se replicaría en la numeración de las viviendas a partir del 500.

Mapa Ciudad de Mérida 1912

Las calles de Oriente a Poniente son impares. A partir de la calle 61 hacia el norte disminuyen y las del sur aumentan, al igual que la numeración de los predios desde el 500.

Los medios impresos de la época difundieron la noticia del nuevo sistema. De 1896 a 1900 en la última página del “Calendario de Espinosa” se explicaba la nueva nomenclatura.

En 1917, el ayuntamiento colocó placas de hierro esmaltado con la numeración de las calles, esquema que sigue vigente en pleno siglo XXI.

Fuente: Nuestra Ciudad Mérida de Yucatán (Gabriel Ferrer, 1938)

Casa Montejo
Calle 60
Arco de San Cristobal
Teatro Peón Contreras