Diversos poblados de la época prehispánica desarrollaron sistemas de escritura, ideográfica, pictográfica y fonética. El sistema escrito maya solamente se ha podido descifrar por partes, profundizándose en la escritura cronológica y matemática, a comparación de la literaria que en la gran mayoría todavía resulta no del todo conocida. Estudiosos e investigadores consideran que la escritura de los mayas era ideográfica, otros concuerdan que era fonética mientras que algunos consideran que era la combinación de ambas.

  • Relación de las Cosas de Yucatán

Se tiene conocimiento que los mayas se memorizaban todo mediante un sistema parecido al del náhuatl. “Relación de las Cosas de Yucatán”, obra escrita por Fray Diego de Landa, hace mención de que “la gente de ciertos caracteres o letras con las cuales escribían sus libros, sus cocas antiguas y sus ciencias, y con estas figuras y algunas señales de las mismas, entendían sus cosas y las daban a entender y enseñaban”. Posteriormente a la conquista, diversos sabios mayas que poseían los conocimientos de su antigua cultura y tradición, transcribieron en su dialecto esto, pero con caracteres latinos.

  • Chilam Balam de Chumayel

Por su parte, Antonio Mediz Bolio se refería que los textos del Chilam Balam de Chumayel eran “sin duda algunos textos más o menos adulterados, provenientes de manera directa de antiguos canticos o de relaciones poemáticas que de padres a hijos fueron bajando, repetidos de memoria hasta los días de la dominación española, al principio de la cual algunos de los indios, probablemente sacerdotes, aprendieron a escribir con los caracteres europeos que consignaron de manera sigilosa por escrito todas las relaciones con objeto de que no se perdieran en definitiva”.

  • El Popol Vuh

El Popol Vuh o el “Libro del Consejo” habla sobre la creación del mundo y de los seres que lo conforman que son el hombre y los animales, por lo que se podría decir que es una especie de biblia maya y considerado como uno de los escritos más poéticos que se hayan escrito. Fray Francisco Ximénez fue quien descubrió a principios del siglo XVIII el escrito. Al fraile le llamaba la atención la ideología indígena, asó que copió el texto y lo tradujo al castellano.

Luego, Brasseur de Bourbourg tuvo el documento y lo tradujo al francés, formando parte de su colección americana siendo él quien lo nombró “Popol Vuh”. Cuando falleció, la obra lo adquirió Edward E. Ayer y la integró a su colección que se conserva en la Biblioteca Newberry, Chicago.