Para muchos domingos es el último día del fin de semana para que el lunes de regrese a las labores cotidianas. Para los yucatecos, el domingo es casi “sagrado” por un simple motivo, desayunar una rica y tradicional cochinita pibil, el platillo más representativo de la gastronomía yucateca que consiste de carne de cerdo adobada con achiote y envuelta con hojas de plátano y cocinada dentro de un horno de tierra. De acuerdo con recetarios de principios del siglo XX, el puerco entero se cocinaba en hornos de tierra. La cochinita pibil se degusta con cebolla morada con naranja agria, salsas picantes y chiles habaneros.

La palabra “pibil” se deriva del vocablo maya “píib” (horno), motivo por la cual se llama cochinita pibil por que la carne condimentada se cocina en hornos subterráneos a base de leña y de piedras que se calientan para su cocción, tapándose con láminas y hojas de plátano para evitar que las flamas se apaguen y se congregue el calor. La técnica del pibil es un método prehispánico que consiste en asar la carne de cerdo debajo de la tierra. Se preparaba este manjar como ofrenda en las festividades del Hanal Pixán, inicialmente el ingrediente de la “cochinita” era carne de faisán, venado o cochino de monte (kitam, jabalí en maya).

Durante la conquista, se reemplazó dichas carnes por la de puerco, por eso se cree que la receta final es como la gran mayoría de los platillos mexicanos, es una mezcla de las tradiciones prehispánicas con las españolas. Se comenta que Yucatán fue el primer sitio de América donde los indígenas comieron por primera vez carne de cerdo que con el tiempo fue adoptada en su dieta para cocinar otras comidas como el frijol con puerco.

Su característico e inigualable sabor se debe a su ingrediente secreto: la pasta de achiote. Sus componentes son el orégano, pimienta, chile de árbol y jugo de naranja. La carne se marina de este recado rojo y de jugo de naranja para su cocción, es por éste que cuando comes cochinita pibil te chupas hasta el último de los dedos. En estos días, algunos recurren a las estufas normales que a los hornos de tierra para su preparación. Existe una variante de la cochinita la cual es el “pollo pibil”, solamente se sustituye la carne del porcino por la del ave. La cochinita pibil es el claro ejemplo del mestizaje culinario.

Se suele comer a manera de tacos o tortas, acompañado de cebolla morada remojada en jugo de naranja, salsas picantes como la xnipec, kut y chile habanero, sin olvidar las refrescantes bebidas como la horchata o refresco. Todos los domingos sin falta en las colonias, fraccionamientos, mercados de Mérida y de los municipios yucatecos, se vende este exquisito platillo recién cocinado.