Explorar las haciendas nos permiten realizar un viaje al pasado en pleno siglo XXI como si se tratasen de “máquinas de tiempo”, tal como es el caso de la Hacienda Tekik de Regil ubicada a media hora de Mérida en la antigua carretera que llevaba a Uxmal y Umán. La traducción de su nomenclatura al español significa “lugar de la sangre” o “donde está la sangre” por derivarse de los vocablos mayas “te´” (allá, allí, hacia, en ese lugar, en aquel lugar) y “k´i´ik´” (sangre) mientras que “Regil” es un apellido originario de España. Esta finca es una de las poquísimas edificaciones antiguas que nos remontan en aquellas épocas coloniales cuando se producía y exportaba el henequén en los alrededores del mundo que trajo consigo una derrama económica importante en el Estado, adquirida por Don Enrique Cámara de Peón y su hijo Don Enrique Cámara Lara.

No se sabe con certeza acerca del año de su fundación, pero se cree que fue a finales del Siglo XVI como sucedió con las demás fincas situadas en territorio yucateco construidas por los colonizadores. En 1625 era propiedad del Capitán de Caballos Corazas, Don Martín Pacheco y Benavides, considerado el dueño más antiguo. De acuerdo con un documento que data de inicios del siglo XVIII, menciona que el inmueble le pertenecía Don Lorenzo Ávila, un estanciero colonial y poderoso encomendero, pero fue vendida en 1781 a Don Ignacio Rendón quien un tiempo después, haría lo mismo al vendérsela con todos sus ganados y caballos incluidos a su sobrino Don Juan Joseph Rendón y Valdés.

En pleno auge henequenero, la construcción le perteneció a Don José Rafael de Regil y Peón, yucateco destacado gracias a su labor filántropa y quien le proporcionó de nuevas tierras a la hacienda. En 1908 su propietario era Don Pedro de Regil Casares (sobrino de Don José) solicitó al equipo del arquitecto italiano Enrico Deserti que renovaran la finca, ya que habían reformado al Teatro Peón Contreras el cual fue inaugurado en ese mismo año. Posteriormente pasó a manos de su hija Doña Cristina y a sus nietos Peón de Regil, quienes Don Enrique Cámara de Peón e hijo (primo y sobrino, respectivamente) quienes la adquirieron en 1982.

En su más reciente remodelación, el artista yucateco Carlos Millet Cámara, mejor conocido como “Calocho”, realizó un mural con la fauna y flora yucateca que se encuentra en la casa principal. Actualmente es sede de diversos talleres y retiros gastronómicos, de celebraciones sociales, escenario de sesiones fotográficas, incluso se han grabado videos musicales.

En cuanto a las proporciones de la majestuosa Hacienda Tekik de Regil, su fachada mide 70 metros de largo, bellamente adornada de una columnata elegante balaustrada que desciende por los extremos de una escalinata amplia que lleva a la terraza de la casona. Por su parte, su iglesia posee elementos clásicos grecorromanos que rememoran el Templo de la Madeleine en París, Francia.

Las columnatas romanas de los inmuebles y sus demás elementos ornamentales, dejan entrever la homogeneidad de la sala de máquinas que preserva su estilo colonial y que cuenta con arquería a medio punto. Por otro lado, la huerta interior rodeada de árboles frondosos, el sistema de riego realizados de mampostería y el estanque que los provee de agua, recuerdan a la belle epoque de Yucatán durante el esplendor del oro verde yucateco.