El sistema escrito de los mayas está conformado por cientos de símbolos y glifos, cada uno tiene su respectivo significado. Entre uno de esas representaciones podemos mencionar al “Lamat”. Con base en la astrología maya, se le considera como un signo que simboliza los nuevos inicios, a la fertilidad y a la deidad del planeta Venus, Lahun Chan, que para la cultura maya era sinónimo de muerte y renacimiento. Este glifo representa al color amarillo y su punto cardinal es el sur. De acuerdo al calendario maya Tzolkin, es el octavo día de dicho sistema de días.

De igual manera, el lamat es el símbolo de la vida y regeneración, que para los antiguos indígenas se resumía como “la semilla que brinda la vida” refiriéndose precisamente a las semillas de las plantas y al esperma de los seres vivos (tanto de animales como de humanos) que son la fuente de la vida traída desde el cosmos.

Otro significado del glifo es la de la perforación que realizaban los indios gracias al Tixjob’, un instrumento que les permitía perforar la tierra para después poner en los huecos que realizaban las 4 semillas de los colores del maíz: rojo, negro, blanco y amarillo. De éste último mencionado, era un color importante para los mayas porque el sol es de esa tonalidad, al igual los granos del maíz que basándonos en la mitología maya, los humanos fueron creados de las mazorcas.

En el día ocho, los antepasados agradecían a la madre naturaleza por los regalos que les otorgaba como las cosechas que serían su alimento. Incluso, en este día oraban para que las tierras fueran fértiles para cosechar, al igual que pedían por la salud de sus hijos, especialmente a los que todavía no habían nacido. Por ello, el lamat es un día idóneo para un buen comienzo en la que se podía reiniciar cualquier cosa que consideraban como perdida.

Los nacidos bajo este horóscopo maya son individuos responsables y trabajadores que se adaptan fácilmente ante las circunstancias en las que se encuentran. De manera constante evolucionan durante su vida, al iniciar sus proyectos van a paso lento, pero seguro. Sin embargo, cuando se sienten desanimados requieren de alguien que los alienten para que no tiren la toalla y abandonen sus planes. A pesar de que son personas muy inteligentes, a veces se sienten inseguros de sí mismos. Al ser conejos mayas, les fascina los desafíos de la mente, constantemente necesitan de estimulación física y mental, por lo que sus actividades favoritas son la escritura y la lectura.

Entre las enseñanzas que transmite el lamat son la de agradecer a las bondades que ofrece la naturaleza y la vida al ser el inicio de todo, y no darse por vencido ante los obstáculos que se presentan en su camino, forjando así una paciencia formidable.