En la actualidad apreciamos de la hermosura de los cenotes cuando los visitamos. Nadamos en ellos, nos refrescamos en sus aguas cristalinas y por esta grandiosa característica, les tomamos fotografías para mostrar una parte de la riqueza natural que tiene Yucatán. De acuerdo con las creencias de los mayas, los cenotes eran la entrada al inframundo maya, Xibalbá, y eran custodiados por la serpiente mitológica llamada “Tzukán”. Criaturas fantásticas como los aluxes, viven o tiene una conexión con los cenotes. Fray Diego de Landa creía que los cenotes se formaron cuando un rayo impactó la tierra. Por su parte, los mayas tenían creencias parecidas, tal como es el caso del Cenote Xlacah de Dzibilchaltún.

En la zona arqueológica de Dzibilchaltún se encuentra el Cenote Xlacah que traducido al español significa “Pueblo Viejo” por derivarse de los vocablos mayas “X la´” (viejo) y “kaaj” (pueblo). Este cenote alberga unas mágicas leyendas que te dejarán sorprendido.

  • El hijo malagradecido

Según el rato, dice que un hombre viejo y cansado, fue a la casa de su hijo para solicitarle que le diera un pedazo de pan. Su descendiente que gozaba de muchas comodidades, pero le negó la comida a su padre. Este suceso lo vio Dios, así que tomó la apariencia del viejo y fue a pedirle ayuda de nueva cuenta al hijo, éste otra vez se la negó sin saber que se la había negado a Dios. La deidad castigó al malagradecido, mandó un rayo sobre su casa, provocando que se hundiera el suelo y la choza, dando nacimiento al Cenote de Xlacah.

Existe otra leyenda similar que explica el origen de este cenote, solo que en este caso fue una madre quien pidió la ayuda a su hijo y el castigo a éste fue el mismo.

  • La Patrona de Chablekal que vivió en el Cenote de Xlacah

Hay otro relato que igual tiene como escenario a Dzibilchaltún. Hace muchos años, en el Cenote Xlacah vivió Santa Úrsula, pero decidió salir de su hogar cristalino y se dirigió a la Capilla Abierta cercana al cenote. Su imagen fue trasladada a la iglesia del poblado de Chablekal. Sin embargo, antes de que se realizara el traslado, los lugareños del pueblo dejaron a una niña en la Capilla de Dzibilchaltún, dejando entrever que realizaban las antiguas prácticas de los sacrificios a cambio de favores solicitados. Santa Úrsula tenía 2 hermanas, se comenta que la hermana mayor vive hasta la fecha en el cenote, y la menor, llamada Concepción, dejó el cenote y se fue a Izamal.  Los antiguos pobladores de Chablekal creían que un sacbé se conectaba con Izamal.

Fuente: Reedición de Cenotes y grutas de Yucatán (2017)