La batalla que se vivió en Yucatán entre la población maya del sur y oriente, y la blanca (criolla y mestiza) de 1847 a 1901 se debió a los malos tratos que recibían los indígenas por parte de los blancos al considerarlos inferiores, siendo los ciudadanos de tez blanca los que gozaban de beneficios. Por ese motivo y hartos de la división de clases sociales, los mayas se revelaron y lucharon para obtener su libertad y derechos, los cuales fueron arrebatados en su propio territorio.

Los jefes o considerados “rebeldes líderes indígenas”, mote que recibieron a cargo del gobierno centralista del país de Antonio López de Santa Anna, eran Jacinto Pat, Cecilio Chi y Manuel Antonio Ay. Lamentablemente, Manuel Antonio Ay fue fusilado en Valladolid cuando las autoridades encontraron una carta escrita por Cecilio Chi, misiva que contenía planes para dar inicio a la contienda.

Guerra de Castas Créditos: INAH

Tras el asesinato de Ay, el ejército estatal se dirigió a Tepich en búsqueda de cómplices. Cuando llegaron, implementaron tácticas violentas al quemar viviendas e infligiendo daño a los habitantes al no encontrar aliados del difunto. Este acto atroz, aunado al fusilamiento de Manuel Antonio Ay, enfureció Cecilio Chi, ocasionando el surgimiento de la Guerra de Castas.

En esta ocasión te presentamos la historia de Jacinto Pat, el Gran Cacique de Yucatán.

Guerra de Castas Créditos: INAH

¿Quién fue Jacinto Pat? 

Oriundo de la villa quintanarroense de Tihosuco, cercana en los límites de Yucatán, Jacinto Pat se destacó por ser uno de los líderes y e iniciadores de la revolución maya conocida como la “Guerra de Castas” junto a Manuel Antonio Ay y Cecilio Chi. 

Era descendiente de una prestigiosa familia que tenía en su poder la jurisdicción de Ekab y el territorio de Cozumel que era gobernado por el Halach Uinic, Ah Naum Pat. Cuando los españoles llegaron y conquistaron la isla, gran parte de la población se trasladó a la Península de Yucatán, específicamente en las provincias de Cochuah y Tihosuco.

Con base con el libro “La Conjura de Xinum” escrito por Ermilo Abreu Gómez y publicado en 1958, menciona que la población maya que trabajaba para Jacinto Pat le decían “tatich” (cacique, jefe) porque él siempre les ofrecía mercancía y las cosechas que obtenía de la tierra. Recolectaba solamente lo indispensable para dárselo a su familia. El resto se los daba a sus trabajadores que estaban a su servicio. 

Al caudillo no le importaba en lo más mínimo el dinero, así que lo gastaba a diestra y siniestra. Frecuentemente, les recalcaba a sus allegados que los tesoros amargaban los espíritus de las personas.  

En sus ratos libres, solía leer libros sobre la historia de Yucatán. Sentía una profunda admiración por las obras de Diego López de Cogolludo, al grado de aprenderse extractos de sus libros.  Asimismo, idolatraba a los mayas lucharon y defendieron a la población de los maltratos y matanza perpetrada por los colonizadores.

Misiva escrita en Maya Créditos Mérida en corto

Pleito con Cecilio Chi

A pesar de promovió la batalla y revolución maya que más tarde se conocería como la “Guerra de Castas”, constantemente se peleaba con Cecilio Chi, ya que él quería declarar la guerra a los criollos y españoles que maltrataban a los indígenas, mientras que Jacinto Pat añoraba que no se siguiera derramando sangre maya, debido a que quería que se restablecieran las comunidades mayas en su territorio y que tuvieran un gobierno propio. 

Ambos querían liberar a su gente de las garras de los criollos y compartían la ideología de sentirse orgullosos de sus raíces, pero cada uno quería lograr la liberación de las comunidades a su manera. 

Piedra que narra la Guerra de castas y escultura de Jacinto Pat

Por ser cacique de su lugar de nacimiento, el gobierno yucateco de Miguel Barbachano se contactó con él para llegar a un acuerdo, por lo que le presentaron “Los Tratados de Tzucacab” con el objetivo de finalizar la Guerra de Castas. Jacinto aceptó los términos de dicho documento para erradicar más muertes, firmándolo a mediados de abril de 1848 junto con los comisionados gubernamentales. Jacinto Pat iba a gobernar a los indios, mientras que el gobierno de Yucatán regiría a los blancos.  

No obstante, Cecilio Chi y los otros líderes mayas al enterarse de lo acontecido, repudiaron los tratados y a Jacinto Pat por lo que hizo, considerándolo un traidor. Por su parte, el gobierno lo nombró “El Gran Cacique de Yucatán”.

Museo Guerra de Castas 

Su muerte 

Tiempo después y a causa de haber firmado los Tratados de Tzucacab, el líder maya José Venancio Pec lo culpó de haberse quedado con los botines de guerra e imponer sus ideas a sus colegas, así que acabo con su vida en septiembre de 1849 en Holchén (hoy llamado Tekit, poblado de Yucatán).

Museo Guerra de Castas Créditos: Alberto88

En el Parque Central de Tihosuco se encuentra una estatua en su honor hecha por el escultor mexicano Antonio Castellanos. De igual manera, en Paseo de la Reforma en Ciudad de México hay una estatuilla en su memoria, junto a la de Cecilio Chi develadas en 1982. 

En Tihosuco se localiza un museo dedicado a la Guerra de Castas que exhibe armamento, ilustraciones, fotografías y retratos de los líderes mayas.  

Museo Guerra de Castas Créditos: Vivo en Cancún