Cada municipio de Yucatán tiene su propia iglesia colonial que te enamorará inmediatamente por su estilo arquitectónico, querrás que sean parte del escenario de tu selfie para posteriormente subirlo en tu perfil de Instagram y mostrar una pequeña parte de los lugares mágicos del Estado. En el interior de estos inmuebles históricos resguardan a los Santos Patronos, figuras veneradas por los lugareños en sus fiestas tradicionales por ser los defensores y protectores de los poblados.

Si tienes la oportunidad de ingresar a los templos aprecia su majestuosidad, te sentirás en paz durante tu recorrido. En esta ocasión, te presentamos a los Santos Patronos de Uayma, Kinchil, Kopomá, Opichén y Samahil.

– San Isidro Labrador (Uayma) –

El ex Convento y Templo de Santo Domingo que data del siglo XVII resguarda al Santo Patrono de los campesinos, agricultores, de los animales y de la lluvia, generoso con los pobres y los animales, San Isidro Labrador. Éste es uno de los primeros inmuebles religiosos en territorio yucateco donde se evangelizó a los pobladores a cargo de los frailes de la Orden Franciscana. Durante la contienda conocida como “La Guerra de Castas” fue incendiado por los mayas en 1855, tiempo después se reconstruyó.

De acuerdo con los escritos del encomendero Juan Vellido, la iglesia se construyó con piedras y antiguos vestigios prehispánicos que se encontraron los evangelizadores. Por su parte, la obra “Historia de Yucatán” escrito por Fray Diego López de Cogolludo, menciona que el municipio fue cabecera de adoctrinamiento, ya que estaba en la lista de la primera etapa de las edificaciones.

Con base en una inscripción localizada en el portal de acceso, el Convento y Templo fueron finalizados en 1642. Entre 2004 y 2005 fue restaurada completamente.

Actualmente, es uno de los principales atractivos de Uayma por sus decoraciones externas e internas en forma de estrellas blancas que resaltan en sus muros rojizos y que referencian a la Virgen María, siendo un fondo ideal para tomarse selfies. En su fachada hay un águila sin cabeza que simboliza el vínculo con España y Portugal.

– El Señor de las Ampollas (Kinchil) –

La Parroquia del Señor de las Ampollas probablemente construido en el siglo XVI, atrapará tu atención por su llamativo color amarillo y pinceladas en blanco. Alberga al Protector del mismo nombre del complejo católico, figura muy venerada por los lugareños resguardada en un hermoso retablo.

Cercana a ésta se localiza la ex hacienda San Antonio por si quieres proseguir con la travesía luego de conocer a este Cristo.

– Nuestra Señora de la Asunción (Kopomá) –

La Iglesia colonial que honorífica a Nuestra Señora de la Asunción cuya construcción ocurrió en el siglo XVI, es el sitio donde se venera a la Santa Patrona de Kopomá. Enfrente del inmueble se ubica la ex Hacienda San Bernardo que, en su interior cuenta con un museo antropológico con objetos mayas, encontrados en la finca y en distintos puntos del Estado.

– San Bartolomé (Opichén) –

En el Templo de San Bartolomé edificado en el siglo XVIII se encuentra el Santo Custodio cuya nomenclatura es homóloga al de su hogar religioso, donde los pobladores acuden para venerarlo. De igual manera, en el pueblo está la Capilla de la Mejorada que data del mismo siglo que la iglesia.

 Entre los atractivos cercanos a Opichén destacan la ex Hacienda y Grutas de Calcehtok, sin olvidar mencionar a la zona arqueológica de Oxkintok.

– San Pedro Abad y San Pablo (Samahil) –

Enfrente del parque principal se sitúa la Iglesia de San Pedro y Pablo levantado en el siglo XVIII que preserva a los Patrones San Pedro Abad y a San Pablo. Recientemente recibió restauración al ser uno de las tantas construcciones emblemáticas con mucha historia, ahora luciendo y resplandeciendo con su tonalidad amarilla con decoraciones blanquecinas.