El teatro es considerado un arte porque en ella se combinan otras ramas culturales como la música, el diálogo, la escenografía, y los gestos, con el fin de provocarle sentimientos o sensaciones a los espectadores. En el Centro Histórico de Mérida, hay 3 teatros con mucho valor histórico, en sus inmediaciones se han realizado espléndidas puestas en escena de nivel nacional e internacional, sin olvidar que en estos lugares también se realizan obras cómicas y del teatro regional yucateco, pero en sus inicios no funcionaron precisamente como teatros. ¿Quieres conocer su historia?

– Teatro Armando Manzanero –

Ubicado en la calle 62 x 61, en su momento antes de llamarse así, era el “Cine Mérida”. El diseño de estilo art-decó corrió a cargo del arquitecto Gaetano Maglione. El inmueble se inauguró el 9 de diciembre de 1949 con la proyección de la película española “Locura de Amor”, filme impulsado por el empresario Tuc Charruf Baduy. Por 4 décadas se proyectaron las mejores películas de aquellas épocas, el Cine Mérida fue el punto de encuentro de los amantes del cine nacional e internacional hasta que, en 1992, el complejo cinematográfico cerró sus puertas.

El ex cine tuvo una remodelación cargo del Gobierno de Yucatán, el 17 de agosto de 2000 reabrió sus portones para que fuera un espacio artístico de usos múltiples. El día de su reinauguración se realizaron 3 eventos: un concierto de la Orquesta Típica de Yukalpetén junto con el Ballet Folklórico del Estado y de prestigiados cantantes yucatecos, la exhibición del largometraje de “Locura de Amor”, el mismo filme que fue proyectado en el antiguo Cine Mérida, y la obra “Moliere por ella misma” escrita por Françoise Thyrion y protagonizada por la actriz Silvia Káter. En su momento se le llamó “Teatro Mérida”, sin embargo, se cambiaría su nomenclatura a “Teatro Armando Manzanero” en honor al máximo compositor yucateco. Actualmente, el recinto conserva dicho nombre. Las salas que conforman el Teatro Armando Manzanero son la Cineteca Manuel Barbachano con capacidad para 227 personas, la Sala de Arte Manuel Cirerol para 101 personas.

– Teatro Daniel Ayala –

Situado en la calle 60 x 61, el Teatro Daniel Ayala tiene su debida importancia en Mérida. Sus orígenes datan desde el siglo XVII, en esos tiempos albergó a diferentes empresas de comedia, revistas y zarzuela que a menudo visitaban la Ciudad y que eran provenientes de la Ciudad de México y de La Habana. Mandado a construirse en una casona del siglo XVII e inaugurado el 8 de enero de 1914, en sus inicios se proyectaban películas, los yucatecos conocían a este sitio como “El Cine Principal” pero antes se le conocía como “Salón Jardín”. En sus inmediaciones tenía un vestíbulo y lunetario con palcos laterales de madera y una galería con la forma de “U” encima de los palcos. Con el tiempo se le agregaron más amenidades y el 16 de agosto de 1916, se reinauguró con las nuevas comodidades y con la presentación de la opereta vienesa “El Soldado de Chocolate”.

En a mediados de los 70´s, para ser más específicos en 1976, las autoridades estatales la renombraron “Daniel Ayala” en manera de homenaje al músico yucateco del mismo nombre. El Teatro Daniel Ayala cuenta con la librería “Juan García Ponce” donde está disponible las obras del escritor yucateco, así como de otros libros de escritores locales, nacionales e internacionales. En el 2007 fue remodelado por el Gobierno del Estado y reinaugurado el 1 de abril del año antes mencionado con la presentación de la puesta en escena “Desazón” del dramaturgo Víctor Hugo Rascón Banda y con las actuaciones de Luisa Huertas, Julieta Egurrola y Angelina Peláez.

En la actualidad, el Teatro Daniel Ayala está equipado con máquinas modernas y con sistemas de iluminación. En el vestíbulo se realizan exposiciones de obras pictóricas y plásticas.

– Teatro Peón Contreras –

A unos 170 metros del Teatro Daniel Ayala y sobre la misma calle 60 pero entre el cruzamiento de la 57, se encuentra el majestuoso Teatro Peón Contreras, nombrada así por el escritor, poeta y médico, José Peón Contreras, perteneciente a una familia reconocida de escritores y gobernantes yucatecos desde la época colonial. Este inmueble ha pasado por varias etapas y nombre a lo largo de su historia. A principios del Siglo XVII, el Ayuntamiento de Mérida recibió una donación por parte de Don Martín de Palomar antes de que falleciera. La donación abarcaba las calles 57 y 59 y de la 58 a la 60, lugar donde se fundaría el Colegio Jesuita de San Francisco Xavier que se convertiría en una Universidad, sin olvidar el templo de “El Jesús” que más tarde se conocería como “La Iglesia de la Tercera Orden”.

En 1767 expulsarían a los jesuitas, el Gobernador de aquel entonces y Capitán de la Provincia de Yucatán, Don Benito Pérez Valdelomar, vendió una parte del edificio universitario a Don Pedro José Guzmán, quien, junto con Joaquín de Quijano, mandarían a edificar el Teatro San Carlos (primer nombre que tuvo el recinto). La construcción comenzó en enero de 1806 y culminarían en octubre de 1807. Lamentablemente, el teatro sufriría un incendio en 1831.

Con el objetivo de construir otro coliseo, don Ignacio Quijano se hizo acreedor del terreno y en noviembre de 1831, comenzaron las labores reconstructivas. En 1834, el teatro reconstruido pasó a manos de don Pedro Casares quien fue el dueño por 20 años. En 1861 se pudo concretar la venta por completo, ya que en 1854 se había convenido en una primera escritura del Teatro San Carlos a la sociedad conformada por Antonio Bolio, Francisco Zavala, Antonio García de Rejón y Francisco Guardamino, responsables de promover las artes escénicas en la capital y como forma de alentar a la ciudadanía por los que se está aconteciendo a causa de la Guerra de Castas.

En 1871, la sociedad se redujo a don Antonio Bolio y en una cuarta parte a don Carlos Mané. En 1877, don Bolio era el único propietario del teatro por lo que le cambió su nombre a “Teatro Bolio” el cual se inauguró en abril de 1878 al ofrecer una temporada cortísima de obras teatrales. En diciembre del mismo año, el inmueble fue comprado por don Francisco Zavala, un conocedor del teatro. Publicaciones como “El Semanario yucateco” y “La Revista de Mérida” le sugirieron que la nombrará “Teatro Peón Contreras” en homenaje al poeta, médico y psiquiatra yucateco puesto que sus escritos se habían consagrado en México y adaptadas en obras de teatro. El señor Zavala aplaudió la sugerencia y fue así que el 27 de octubre de 1878, el Teatro recibió la nomenclatura con la cual se le conoce hasta estos días. Por desgracia, Francisco Zavala falleció a finales de 1891 y la heredera fue su viuda doña Adelaida Castillo. En ese mismo año, la señora vendió el edificio y recinto a la Empresa Teatral de Mérida SA, integrada por Gonzalo Cámara Zavala, Emilio García Fajardo y Augusto L. Peón. Iniciaron con los trabajos de demolición para edificar un nuevo teatro, sin embargo, hubo muchos problemas en la edificación. La Empresa Teatral de Mérida SA quedó en bancarrota, el terreno fue rematado. Don augusto L. Peón compró el recinto en 1906 y luego fue vendida a la Sociedad Regil Portuondo y Compañía, dicha agrupación salvó el proyecto y reanudaron la construcción. Oficialmente, el Teatro Peón Contreras fue inaugurado el 21 de diciembre de 1908.

Ya en la década de los 40´s el teatro pasó a ser el “Cinema Peón Contreras” el 13 de marzo de 1940. En la inauguración se presentó la artista Lucha Reyes. En 1974, las autoridades clausuraron el cinema por las pésimas condiciones en la que estaba. A pesar de esto, fue declaro Monumento Histórico en 1977. En 1979, fue expropiado por el gobierno estatal y con la ayuda del gobierno federal, dieron inicio a las restauraciones, en 1981 el Gobernador Francisco Luna Kan, la reinauguró de manera parcial debido a que en este sitio leyó su sexto y último informe de gobierno.  En otoño de 1984, la costosa restauración finalizó.

En el 2000, el Teatro Peón Contreras fue sede de los eventos celebrados en la ciudad que fue denominada “Capital Americana de la Cultura”. Desde el 2004, es la sede oficial de la nueva Orquesta Sinfónica de Yucatán.