El sistema escrito de los mayas está conformado por cientos de símbolos y glifos, cada uno tiene su respectivo significado. Entre uno de esas representaciones podemos mencionar al manik´ que significa ciervo o venado, pero en el dialecto maya antiguo se le conoce como Kiej. Con base en la astrología maya, es la representación del dios de la caza y simboliza la relación entre la humanidad y la naturaleza, a su vez que a la autoridad y fortaleza que son cualidades importantes que debe tener un líder. De igual manera, este glifo se manifiesta con una mano cerrada que crea un circuito energético que carga a los 4 puntos cardinales representados por 4 dedos y potencializados por el dedo opositor, que fueron concebidos para que sostuvieran la tierra, la luna y las estrellas, al igual que simbolizaban las cuatro fuerzas de la naturaleza: agua, aire, sol y tierra. Su color es el azul y es conocido como la vara sagrada, También representa a los 4 pilares o esquinas del planeta: Tojil, Avilix, Aja B’itz y Majukutaj, siendo el séptimo día del calendario maya Tzolkin.

Este símbolo de fuerza está asociado con la autoridad y el poder, es el equilibrio que debe preservar el ser humano con su entorno para que sea su guía de estabilidad, orden, felicidad y fortaleza. Por otro lado, los antepasados se referían como manik´ a los caballos invasores. Según sus creencias, los mayas utilizaron a los venados, así como los conquistadores cabalgaban a los equinos.

Entre las enseñanzas que brinda el manik es el equilibrio con la naturaleza porque ésta tiene influencia sobre las personas. Por ejemplo, si le infligimos daño se nos devolverá a través de fenómenos naturales que perjudicarán a la población y a todos los seres vivos que habitan el planeta. Por eso, gracias al kiej se puede crecer y comprender los entornos, sin dañarlos; respetando cada sitio y ciclo de la vida. Su propósito es que usemos nuestras virtudes y las aprovechemos.

Por ejemplo, los guías espirituales Ajq’ij llevaban a cabo rituales que requerían de fortaleza, es decir, pedían fertilidad para que una mujer pudiera concebir un embarazo y gozara de una buena protección y salud. Por su parte, los Wajxaqib’ Kiej agradecían a los ancestros por las herencias que habían dejado, especialmente en lo espiritual porque lo consideraban un legado.

Los que nacieron bajo este signo zodiacal maya aprecian y aman el arte, la belleza y armonía, requieren de la naturaleza para que puedan seguir evolucionando porque les fascina estar en contacto con ella al sentirse libres y deambular solitariamente, buscando igualdad práctica y teórica. Poseen una notable inteligencia, agilidad y seguridad en sí mismos. Solo sus conocidos más cercanos conocen su verdadero yo. Cuando están estresados, su vía de escape son las expresiones y manifestaciones artísticas.

Son líderes natos por tener habilidades de convencimiento, responsabilidad y solidaridad. Fueron concebidos en el día cauac (kawak) (décimo noveno día) por lo que tendrán demasiada abundancia y muchas oportunidades que pueden sacarle provecho. Cuentan con guías como Imix que brindará flexibilidad ante las situaciones que se presenten, mientras que B´en ofrecerá autoridad e impulsará al desarrollo del espíritu. Cargan con responsabilidades importantes con su comunidad como el actuar bien y un comportamiento ejemplar.