Desde los tiempos de los mayas existían los enlaces nupciales los cuales tenían una serie de lineamientos y restricciones para que se pudieran efectuar.  ¿Cómo eran los matrimonios de los mayas?, ¿Qué tanto se tenía que realizar para llevar acabo la unión nupcial?

Considerada como una de las civilizaciones más antiguas y avanzadas de Mesoamérica, los mayas poseían un sinfín de costumbres. En el caso del casamiento, al cumplir 18 o 20 años, los jóvenes ya eran considerados adultos, y las adolescentes de 15 años ya tenían que buscar una pareja. Eran los padres los encargados de conseguir una mujer para su hijo, preferían que la futura esposa perteneciera al mismo pueblo y a la misma clase social.

Se procuraba que los futuros esposos no tuvieran el mismo apellido porque esto se veía con malos ojos, era inaceptable que hubiera algún parentesco, a excepción de los primos que sí podían contraer nupcias entre ellos. Desde aquellos entonces ya se practicaba el adulterio, a esta práctica se le consideraba como una terrible falta. Si se descubría un romance entre una mujer casada y un hombre, a éste se le ataba y era llevado al esposo legítimo, el engañado podía matar al amante con pedradas en la cabeza.

Los viudos no se podían volver a casar hasta que pasara un año de que su esposa hubiera muerto, se prohibía casarse antes de que se cumpliera el tiempo. Según la historia, las féminas eran demasiadas celosas, era bastante frecuente y común las peleas entre mujeres por conseguir a un hombre. Le pedían a la diosa del embarazo, Ixchel, que las labores de parto no fueran tan dolorosas Si una mujer era estéril, de manera automática se tenía que proceder a un divorcio, y el divorciado podía buscar a otra mujer para volver a matrimoniarse. Si una mujer enviudaba, cargaban con muchos tabús si se llegaban a enlazarse con otra persona.

  • ¿Cuáles eran los procesos para la pedida de mano?

Los mayas solicitaban los servicios de intermediarios matrimoniales llamados Ah atanzahob, éstos se encargaban de fijar la fecha de la cita entre los padres de los futuros contrayentes para la pedida de mano. Se consideraba una falta de respeto el llegar con las manos vacías, los progenitores del chico siempre llevaban un pequeño obsequio. En el primer encuentro no se hablaba de la boda, sino de los rituales, el clima y las cosechas.

Los anfitriones daban de beber chocolate como símbolo de prosperidad porque era una de las bebidas más caras. En el segundo encuentro, ya se abordaba el tema de las nupcias con las intenciones del novio que era abordado por el Ah atanzahob, se encargaba de proponer el enlace mientras que la familia decía las cualidades de su respectivo descendiente, para después comenzar a negociar. El novio fijaba el precio que debía pagar por la prometida al suegro, y esa paga como tal eran los años que él trabajaría para el padre de la chica que generalmente rondaban en los 5 años, ya que los casamientos entre los mayas era matrilocal, el joven viviría con su futura familia.

El ritual de la boda

Cuando se llegaba a un mutuo acuerdo, ambas familias se regalaban entre sí algodón virgen para hilar textiles y cacao. Se mandaba a edificar una choza destinada a la pareja que estuviera cerca a la casa de los padres de la chica, entonces el Chilam (sacerdote) purificaba a los jóvenes con pom (incienso) y a la vianda que comerían los invitados en la ceremonia. Durante la unión, el sacerdote sellaba el “contrato” orando e invocando a las divinidades, el marido le entregaba a su esposa semillas de maíz y cacao, y la fémina le daba chocolate y masa, éstos insumos simbolizaban que el hombre iba a ser el proveedor de las cosechas en las tierras y la mujer los transformaría en alimento para la familia que procrearían. Al culminar el ritual, el Chilam les entregaba balché (licor maya ancestral) para sellar el matrimonio.

Los enlaces matrimoniales mayas hoy en día

En la actualidad, se realizan bodas mayas adaptados a los tiempos que se viven. El encargado de oficiarla es el Ah men (chamán maya) y el ajq´il, individuo que armoniza y equilibra el rito por tener conocimientos bastos del calendario maya. En las esquinas del altar cuadrangular consagrado se ponen pañuelos, velas y lienzos con los colores que representan los rumbos del universo: oriente (rojo), sur (amarillo), poniente (negro) y norte (blanco). En el centro se sitúa una vela e incensario en color verde para dedicarlo a la humanidad y a los dioses. Como con los antepasados, el chamán recita unas oraciones a Hunab Ku (el único dios solitario) y a Kinich Ahau (dios del sol), el novio le da a su novia semillas de cacao y maíz, la prometida hace lo propio, pero con chocolate y tortillas o masa, como simbolismo de que al comprometerse los ingredientes serán convertidos en alimentos. Los novios e invitados deben portar prendas blancas o tonalidades claras, los futuros esposos deben estar descalzos para que reciban las bendiciones de la tierra y el cielo. Los instrumentos que utilizaban los mayas para crear ambiente eran los caracoles, flautas, tambores y sonajas, y éstos están presentes en la boda maya.

¿Dónde celebrarla?

Los mayas tenían un gran respeto por la naturaleza por considerarla sagrada. Las bodas mayas se pueden realizar en algún pueblo, cenotes, grutas o cercano a alguna zona arqueológica con previa autorización de las autoridades, y hasta en la playa.