El 23 de abril de 1956 se inauguró el emblemático monumento por el Presidente de México de aquel tiempo, Adolfo Ruiz Cortines, pero su construcción comenzó el 7 de marzo de 1945. El monumento a la patria narra la historia de México y el origen marino del pueblo de los Itzáes. Las 31 columnas representan a los estados del país, y al Distrito Federal (hoy CDMX). Se puede apreciar las etapas de la colonia, la independencia, la reforma, y la revolución. El escultor colombiano Rómulo Rozo realizó la construcción y fue proyectada por Manuel Amábilis. Es el único monumento en el mundo tallada directamente en piedra. Está ubicada al final de Paseo de Montejo con el cruzamiento a la avenida Carlos Torre Repetto.

El monumento tiene un hemiciclo central con 2 rampas, una fuente y una fuente en la parte trasera con un diámetro externo de 40 metros. En la fachada se encuentra un espejo de agua con un pretil en piedra que alude al lago de Texcoco donde se reproduce al águila luchando contra una serpiente encima de un nopal que tiene la forma de “V” de victoria, símbolo de la fundación de Tenochtitlán, dando así el nacimiento y origen de la cultura mexica.

En la parte norte del monumento se observa en el ánfora la ceiba, árbol sagrado de los mayas porque tenían el pensamiento de que sus ramas alcanzaban el cielo y sus raíces tenían una conexión al inframundo. Al lado derecho de la ceiba se puede visualizar escenas plásticas de la antigua civilización como mujeres bailando, hombres tocando instrumentos musicales, animales como el tapir y el venado, la caza, y los inicios de la historia de México a partir del padre del mestizaje, Gonzalo Guerrero, pasando la etapa de Cristóbal Colón con sus 3 carabelas, los hermanos Pinzón, el descubridor de Yucatán en 1517 Francisco Hernández de Córdoba hasta llegar al fraile Bartolomé, defensor de los indígenas.

En el lado izquierdo hay imágenes de indígenas con ofrendas y bailando, la imagen de Cuauhtémoc y del astrónomo Francisco Javier.

En el centro del círculo está la figura principal, escultura que mida 14 metros de altura con la faz de mestiza llevando en su pecho el fuego sagrado de la vida. La estatua tiene un collar de jade que pende del pectoral en forma de caracol, cubierta con una cota decorada con serpientes emplumadas junto a un dije que da a entender el origen marino del pueblo de los Itzáes. Sus manos están adornadas con brazaletes que sostienen un portaestandarte y abajo se puede apreciar el escudo de Mérida y la típica choza resguardando la llama votiva. Alrededor de la imagen hay una alegoría de ofrendas que representan los frutos de la tierra, y del producto del trabajo de los artistas en mano de 12 deidades a manera de 9 musas clásicas, las cual cada una representa los oficios y las bellas artes del mundo prehispánico.

En ambos lados de la cabeza de la estatua de la patria, hay 2 figuras fantásticas, mitad ave y mitad pez, éstos representan la soberanía sobre los mares territoriales y los cielos. Además, están presentes en el monumento los personajes de mayor importancia en la historia de México. Está la etapa de la colonia, la independencia, la reforma y la revolución.

El monumento a la patria es el sitio ideal para conocer un poco más sobre la historia de Yucatán y de nuestro país.

Como dato curioso, es el lugar preferido de los amantes del fútbol cuando su equipo gana el campeonato o cuando la selección mexicana gana un partido importante como lo fue el empate contra Brasil en el mundial del 2014 y la victoria ante Alemania en el mundial de 2018.