El sistema escrito de los mayas está conformado por cientos de símbolos y glifos, cada uno tiene su respectivo significado. Entre uno de esas representaciones podemos mencionar al muluk que significa agua. Con base en la astrología maya, simboliza al jade, la libertad, la paz y la dificultad que conlleva mantenerlas en la vida. Este símbolo se relaciona con la justicia no solo divina sino terrenal que se resume de la siguiente manera: “lo justo no es bueno o malo, solo es justo”. Este glifo maya representa al color rojo y al punto cardinal este. De acuerdo al calendario maya Tzolkin, el muluk es el noveno día de dicho sistema de días.

Al ser un símbolo cálido que otorga la reconciliación y el perdón, equilibra y favorece la justicia para que haya una mejor comunicación y amor. Incluso, el símbolo del muluk es usado para representar al dios del agua.

Otro simbolismo que se puede mencionar acerca de este signo es el daño que se causan las personas así mismas y hacia los demás, aunque igual representa el pago que se debe brindar al creador del mundo, el dios Ajaw, para librarse de cargas como si se tratase de una especie de penitencias que los mayas llamaban pagamentos en los días 9.

Dichas ofrendas se realizan con el fin de pedir perdón por las ofensas realizadas contra la deidad, para no cometer más, o para prevenir enfermedades que, con base en la filosofía maya, eran causadas por las acciones del ser humano, es decir, la persona se las ocasiona así misma por su accionar.

La gran característica de las personas nacidas bajo este nawal es que están llenos de energía que en muchas ocasiones les es difícil de canalizar, pero suelen ser inestables y tener mal genio. A pesar de esto, son individuos fuertes que respetan a sus semejantes, poseen una imaginación magnífica que les permite explotar su creatividad de manera dinámica. Si se les presenta algún inconveniente, lo afrontan con fortaleza y equilibrio.

Entre las enseñanzas que transmite este símbolo es que, al momento de realizar alguna acción mala, se recibe una multa o pago obligatorio por las ofensas a la naturaleza y a las energías ancestrales. Sin embargo, esto pude verse como una oportunidad de equilibrar la balanza, no como venganza sino como justicia. No quiere decir que se obtenga un beneficio o se cause daño a alguien, sino se trata de preservar el equilibrio o enmendar las faltas a través del perdón.

Los muluk logran sus objetivos siempre y cuando se lo propongan al ser líderes, creativos, espontáneos, independientes, comunicativos y con una notable inteligencia. Pueden transmitir fácilmente sus emociones y gracias a ello, pueden desempeñarse en las artes.